YSHAC (Fernando) Cardoso

María del Carmen Artigas

Especial para Maguén – Escudo
Según el crítico contemporáneo Julio Caro Baroja, Yshac Cardoso, prestigioso médico madrileño del siglo XVII, nació en Troncoso, en donde se habían establecido numerosas familias criptojudías. Probablemente el apellido Cardoso era uno de los nombres que los judíos adoptaron para disimular el origen, pues no se lo encuentra con anterioridad en la región. No se sabe con certeza el año en que la familia se trasladaría de Portugal a España.
Baroja, piensa, asimismo, que el poeta Miguel de Silveira, que había nacido en Celorico, era pariente de Cardoso. Basa esta aserción en una declaración del mismo Cardoso en el proceso de Bartolomé Febos, al cual fue llamado a declarar en 1634.
Para el crítico Yosef Hayim Yerushalmi, Cardoso es el ejemplo de las dos vidas que los hebreos españoles fueron obligados a vivir: ocultando la fe a los ojos del mundo y practicando la religión mosaica en secreto. Cuando Cardoso llegó a Venecia, retornó a su fe ancestral y la practicó abiertamente, convirtiéndose en un apasionado apologista judío. Sabemos sobre la vida de Cardoso y su repentina salida de España sin dejar noticia a sus sirvientes o amigos, debido a que diez años más tarde de su desaparición, publicó en Verona La Excelencia de los hebreos, en un perfecto castellano. Como Cardoso deben de haber habido innumerables personas que dejaron la Península para evitar las cárceles de la Inquisición o las penalidades que se les pudiera aplicar aun sin causa. De los que huyeron de España, solamente conocemos los nombres de los que fueron parte de la rica cultura y prestigio artístico, literario y científico que tenían.
Cardoso se mudó a Madrid alrededor de 1627, y allí cobró amistad con la familia de los Guzmanes y con numerosos cristianos nuevos. Perteneció a las academias literarias y al grupo poético de Lope de Vega. En estas academias se reunían poetas judíos, que luego dejarían España, como Isabel Henríquez, Antonio Enríquez Gómez y Miguel de Barrios. Seguramente Cardoso entraría en contacto con las personalidades importantes que vivían en Madrid, como Calderón, y Alarcón, entre otros. Su benefactor principal fue don Juan Alonso Enríquez de Cabrera, Almirante de Castilla.
Según Caro Baroja por esos años debió sentir amargamente los problemas de sus hermanos de religión. Sin embargo, nada parecía indicar el Cardoso de los años futuros, ya que asistía a las celebraciones religiosas cristianas, participaba de la vida social de la nobleza madrileña, y era apreciadísimo por la misma en su vida profesional.
Sin lugar a duda su cultura era enciclopédica. Recibió su educación de los jesuitas y estudió en Salamanca, y, como todo médico de la época, conocía las humanidades y los clásicos griegos y latinos. A los veintiún años era catedrático de filosofía de la Universidad de Valladolid, y alrededor de 1625, después que recibió el doctorado, fue catedrático de medicina.
Cardoso escribió siempre en castellano, y su primer libro fue una colección de sonetos que apareció en 1631. Un año más tarde publicó en MadridDiscurso sobre el Monte Vesubio, en donde explica científicamente la erupción del Vesubio de 1531, y también en Madrid en 1639, un tratado sobre De febre syncopali, que admiró a la comunidad académica.
Asimismo, Cardoso se destacó como ensayista. Escribió un panegírico al color verde, tema muy del gusto de la época, dedicado a doña Isabel Henríquez, y sobre las Utilidades del agua i de la nieve, del bever frío i caliente (Madrid, 1637) dedicado a don Gaspar de Guzmán, Conde-Duque de Olivares.
Compuso un tratado sobre si las mujeres podían parir de trece y catorce meses. Esto parecería que había preocupado a sus contemporáneos y según algunos críticos todavía preocupa a algunas mujeres de ciertas regiones del mundo.
Escribió una famosa oración fúnebre con motivo de la muerte de Lope de Vega, que apareció en la Fama póstuma publicada en 1636. Probablemente Lope y Cardoso eran muy amigos, ya que Lope de Vega se levantó de la cama enfermo para asistir a una exposición académica de Cardoso. Durante la exposición, Lope se indispuso y murió tres días más tarde. He encontrado en las obras de Lope metáforas singulares que parecerían indicar una gran simpatía hacia sus amigos israelitas.
La Oración fúnebre en honor de Lope de Vega tiene un vocabulario extremadamente elaborado. Cardoso se muestra un eximio conocedor del lenguaje y de las figuras de dicción. Menciona a la Iglesia Católica cuando se refiere al papa Urbano que le entregó a Lope el hábito de san Juan.
Yerushalmi se pregunta si cuán veraz sería Cardoso cuando explicó en la Oración fúnebre que los Reyes Católicos expulsaron «a los que corrompían» la pureza de la lengua castellana. Mi opinión es que llama la atención que mencione la lengua como parte de la expulsión sin dar ninguna otra razón para la misma. Por lo tanto el motivo es nimio. Cabe preguntarse si los oyentes de Cardoso percibirían la ironía. El mismo Cardoso en las Excelencia de los hebreos se refiere a monarcas que no dejaban santificar el Shabat y da como ejemplo a Antíoco y, si bien no incluye a Fernando o a Isabel, el inteligente lector se da cuenta de que deben ser incluidos pues tampoco dejaban santificar el Shabat.
A pesar de que Cardoso estaba fichado por la Inquisición desde 1634 debido al proceso de Bartolomé Febos, un prestigioso comerciante, que la Inquisición había detenido, Cardoso continuó viviendo en Madrid y ocupando cargos como médico de cámara de Felipe IV. Pero, en un momento dado, de manera imprevista, desapareció. Probablemente dejó España entre los años 1648 y 1650. Con toda seguridad estaría cansado de la dualidad espiritual o temería por su vida.
Varios años más tarde Rodrigo Méndez Silva implicó a varias personas y entre estas a Cardoso y a la poetisa Isabel Henríquez, pero ya ambos habían dejado la Península.
Se comentó mucho sobre un hermano de Cardoso, del que se decía que practicaba la fe mosaica en África. En realidad, el hermano de Cardoso fue Abraham Miguel (1626-1706), quien es considerado como un brillante autor que compuso numerosos tratados. Era un excelente orador y, por los escritos que dejó, se puede apreciar su profundo pensamiento teológico. Abraham Miguel fue partidario de Sebatai Zeví.
Según Caro Baroja, Yshac Cardoso prefirió Italia a Ámsterdam, ya que probablemente su libre temperamento lo hacía huir de los rabinos sefaradíes que se habían instalado en la ciudad. Cardoso permaneció cinco años en Venecia y en 1652 recibió el permiso de la ciudad de Verona para asentarse allí.
En Italia compuso Philosophia libera in septem libros distributa (Venecia, 1673), que es un resumen del pensamiento de la época, incluyendo la escolástica y la filosofía cartesiana.
En 1679 publica las Excelencias, que ejemplifican las apologías que los sefaradíes escribieron en defensa del pueblo y de la religión hebrea. Cardoso, contrariamente a muchos escritores sefaradíes, ataca más abiertamente al cristianismo. En general los que lo hacían circulaban en forma manuscrita.
En las Excelencias, Cardoso defiende la circuncisión con argumentos tomado de las Escrituras y de la naturaleza. Si bien hoy en día los niños judíos son circuncidados a los ocho días de nacer, en la época muchos criptojudíos no se circuncidaban hasta que no dejaban España, por razones obvias.
Para Cardoso, el Shabat fue el regalo de Di-os a Israel y el regalo de Israel a la humanidad. En las Excelencias explica que el Shabat no fue el día en que Di-os descansó de la creación, sino que fue el día en que Di-os dispuso para que los hombres se unieran a Él en meditación.
Cardoso defiende al pueblo hebreo y lo llama vergonzoso, en el sentido que mantiene los preceptos de Di-os para consigo mismo y para con sus vecinos. De interés es que Cardoso explica que aún en la intimidad el hombre debe respetarse.
Niega enfáticamente las calumnias que se les aplicaban por doquier a los hebreos e implora justicia y comprensión. Denuncia no tan solo las calumnias de su tiempo, sino las que existían desde tiempos inmemoriales.
El lector se apiada del autor de las Excelencias, pues se da cuenta que tuvo que aceptar las mismas calumnias e injusticias en silencio mientras vivía en España. Es sorprendente que tanto Cardoso como los otros poetas que soportaron injurias por doquier no tuvieran palabras de odio hacia quienes los habían herido tan violentamente. Cuando relata, por ejemplo, el incidente histórico de fray Vicente Ferrer, explica, en un tono calmado, que el religioso caminaba de pueblo en pueblo incitando a los feligreses católicos en contra los judíos. A pesar que se sabía que el populacho, que lo seguía al religioso, cometía crímenes horrendos.
Cardoso dedica numerosas páginas a la calumnia «del crimen ritual», que es parte de una difamación que se presenta continuamente en la historia del pueblo hebreo. Desde la antigüedad clásica se les imputa de sacrificar a niños inocentes. Durante la Edad Media tuvieron que sufrir todo tipo de atropellos debido a esta difamación. Se la repitió en Inglaterra en 1168, en Francia en 1171, en España en 1182. Hasta Alfonso X, el Sabio, en las Siete Partidas menciona que los judíos roban y comen niños. Momentos antes de la expulsión española se les acusó a unos humildes judíos de haber raptado y crucificado a un niño de La Guardia y usado la sangre para los rituales. La propaganda sirvió como causa inmediata de la expulsión. Torquemada conoció perfectamente todos los detalles del juicio. Este incidente y la muerte de unos humildes e iliteratos campesinos fue usada, según Caro Baroja, como propaganda para conmover la opinión pública en contra de los judíos.
En las Excelencias, Cardoso muestra un conocimiento exhaustivo de los temas que desarrolla. Sus fuentes son variadas, entre las más importantes se encuentran Aristóteles, Tácito, Josefo y Plinio. Discute el pensamiento de sus contemporáneos, como José de Acosta, Arias Montano, Erasmo, Aboab y Usque. Estudia las doctrinas de los Padres de la Iglesia, como Agustín, Jerónimo y Orígenes. Muestra un extenso conocimiento de los libros sagrados, aunque a veces cita de memoria a la Apócrifa, al Talmud y a la Mishná.
Cardoso no se sintió satisfecho después de la publicación de las Excelencias, pues le pareció que el impresor había cometido errores textuales y que había omitido notas marginales. Pero, cuando envió una copia a Samuel Aboab, éste le contestó que lo felicitaba pues se había hecho partícipe de la creatividad de Di-os, pues había seguido el divino precepto de la creatividad, y que compartía con los hombres las virtudes, los conocimientos y los favores que el Altísimo le había comunicado.
Las Excelencias se componen de dos partes. En la primera parte se encuentran anotadas las excelencias; y en la segunda parte las calumnias.

Transcripción del Texto:
He modernizado ciertos aspectos de la escritura, como ser, por ejemplo acentos, o letras que no aparecían en el texto original, sin embargo, he sido fiel en todo momento al texto original. He mantenido las características ortográficas de la época porque me han parecido de interés lingüístico, emotivo y estético. El autor anota las citas bíblicas de memoria. Las he mantenido como estaban. He dividido los párrafos para una mejor lectura.

He adquirido el microfilme del original debido a la gentileza del Hebrew Union College, Cincinnati, Ohio. Debo agradecer a la Biblioteca Etz Haim de Ámsterdan por haberme enviado un fragmento de la copia origina de la portada de 1679 y permitirme la publicación de la misma.

Excelencias de los Hebreos
Yshac Cardoso
Impreso en Ámsterdam en casa de David de Castro Tartas, 1679

«El que me esparsió, me recogerá»

Dedicatoria Al muy noble y magnífico Señor
Iahacob de Pinto

El pueblo de Ysrael, al mismo paso amado de Dios, que perseguido de los hombres, ha dos mil años desde el tiempo de Nabucodonosor anda esparzido en las naciones, expiando los pecados suyos y de sus padres, cometidos en la transgresión de la Ley Santa. De unas maltratado, de otras herido, y de todas despreciado, sin que haya Monarquía o reino que no haya desembainado contra él la espada, derramando su sangre, y comiéndole la sustancia, como dice el Salmista: Comiente mi pueblo, como si comieses pan.
Fue este pueblo creado particularmente para alabar al Señor, y que Dios le toma por pregonero y testigo de su unidad, diciendo por su Profeta: Este pueblo que crié para mí, mi loor reecontrará.
Dios le toma por su heredad, y le exalta con títulos ilustres de siervo, de hijo, de primogénito, de querido y otras demostraciones de amor inseparable y perpetuo. Él sale por todos los hombres y criaturas a darle las gracias por haber creado al mundo y en esta conmemoración celebra con gran solemnidad y cántico el día de Sabath, acción que debían las gentes reconocerla y estimarla, agradecidas a la memoria de tanto beneficio.
Las gentes que ven a Ysrael abatido, despreciado y sin auxilio humano, le juzgan aborrecido y dejado de su Dios. Venle desfigurado por defuera siendo por de dentro hermoso, como tiendas de Kedar y cortinas de Solomón, como canta la misma Esposa: Negra yo, y hermosa, no me miredes porque yo denegrida, que me ennegreció el sol.
Desconocida está su hermosura con los trabajos, y aflicciones del cautiverio, castigado, pero nunca aborrecido, amado de siempre y castigado a tiempos: Amor perpetuo te amé.
Siendo el cautiverio un punto pequeño en respecto de la redención. Por punto, pequeño te dejé y por piedades grandes te apañaré, con poco de ira oculté mis faces de ti y con merced de siempre te apañaré.
La separación le hace aborrecido a las gentes y esa misma le hace más amable a su Creador. Todas se conjuran contra él y afligen al aflicto, levantándole mil calumnias, poniendo asechanzas a sus vidas y a sus bienes, con que, a no ser amparados de la mano Divina, ya serían englutidos de los lobos y leones que tanto anhelan su sangre.
En todos siglos pasados y presentes les levantan testimonios horribles para acabarlos sin darles un breve reposo en sus tribulaciones.
Fue necesario contar por menudo estas calumnias a vista de otras Excelencias que le ilustran para que más luciese la verdad, y se confundiese la mentira y conociésemos nos, las prerrogativas con que el Señor nos ha ilustrado. Y las gentes entendiesen las falsedades con que nos acusan y las impiedades que nos imputan.
Y habiendo de salir esta obra a luz, me quise valer de la protección de V.M. a quien su virtud, y prudencia hace estimable a todos, conociéndole el aplauso común por uno de los más ilustres sujetos de nuestra Nación, que con tanta liberalidad y celo de la Ley sustenta una yeshiba, gloriosa Academia levantada de sus mayores y seminario de tantos sabios y virtuosos que salen della para honor suyo y ornamento de Ysrael.
Hallan en V.M. los parientes amor, los amigos beneficios, los extraños socorro y los necesitados su refugio, y todos los estudiosos de la Ley un general amparo y asistencia, con que, como otro sol, resplandece entre tantas y luminosas estrellas desa Congregación Santa, aquistándose así el premio de una eterna felicidad y gloria que merecen las acciones virtuosas.
Guarde Dios a V.M. con los aumentos y bienes que puede y deseamos.

Verona 17 Marzo de 5438
El Doctor Yshac Cardoso
<Las excelencias>: Pueblo escogido de Dios; Gente una; Separados de todas las naciones; Tres propiedades naturales (piadosos, caritativos honestos y vergonzosos); La circuncisión; El Sabath; Ley Divina; La profecía; La Tierra Santa; Testigos de la unidad de Dios.

La circuncisión
Y circuncidaréis la carne de vuestro prepucio y será por señal de firmamento entre mí y entre vos, y varón que no circuncidare la carne de su prepucio, será cortada el alma esta de entre sus pueblo, que a mi firmamento baldó….

Dice el Señor a Abraham en la institución deste sacro precepto. Son la Circuncisión y el Sabath dos compañeros individuos de Israel, sin los cuales no puede consistir en su ser y con ellos se divide de las demás naciones.
Como el mundo estaba ajeno del verdadero conocimiento de su Creador y daban adoración al sol, a las estrellas, a los elementos, a los leños y a las piedras, sin que bastase para castigo destos errores ni un diluvio en la primera edad, ni una división de lenguas en la segunda, quiso escoger el Señor un pueblo y una gente para su heredad y particular posesión en quien residiese siempre el verdadero culto de un Dios, que así dice:
Y a vos tomó el Señor para ser el pueblo de su heredad, que pueblo santo tú al Señor tu Dios. Y en ti escogió para ser el pueblo de tesoro de todos los pueblos que sobre la faz es de la tierra.

Escoge en Abraham por piedra fundamental deste Edificio Sagrado, aquel filósofo divino, que nacido en Caldea de padres idólatras, por su especulación y sapiencia vino a conocer un Creador supremo, infinito, incorpóreo, inmenso y que con su providencia y poder gobernaba todas las criaturas.
Agradóse tanto el Señor deste conocimiento y de la virtud deste insigne patriarca, que le manda salir de su tierra, de sus parientes y amigos y le trae peregrinando a la tierra de Canaán siendo luz norte de sus peregrinaciones. Y habiéndole dicho que le haría por gente grande, que le bendeciría y engrandecería su nombre, que bendeciría a sus bendicientes y que sus maldicientes serían malditos, y que serían benditas en él todas las gentes de la tierra, le manda que se circuncide él y los varones de su casa y todos sus descendientes. Y que esto será por señal ente Dios y entre ellos de que los toma por suyos:
Por firmamento de siempre, por ser para ti por Dios y a tu semen después de ti.

Y que el hombre que de su generación no fuere circunciso será cortada su alma de entre sus pueblos, porque baldó su firmamento y que esta señal será eterna en todas sus generaciones.
Señaló la parte deste concierto el instrumento de la generación, el tiempo al octavo día. El premio: la Tierra Santa, y que sería de ellos por Dios, lo que no dice por ninguna gente, aunque es Dios de todas. Mas quiso por medio deste concierto, y sacrificio hacer singular elección de sus descendientes en pueblo suyo, e intitularse Dios dellos, para darles su Ley Santa y enseñarles el modo con que le habían de servir.
Fue Abraham el primer circunciso, el primero a quien la Escritura llama hebreo, y el primero a quien llama profeta, como significando que la profecía es propia de los hebreos y que estos son pasajeros y peregrinos en este mundo y que esto significa el nombre de hebreo. Pasajeros por tener los bienes temporales de pasajes y los eternos por asiento.
Había de ser el Señor el verdadero Pastor de Ysrael y el dueño singular de su heredad y para distinguirlos y prepararlos de todos marca este rebaño suyo con el sello de la circuncisión y matiza a su ganado con la sangre roja para su diferencia. Ovejas de su pacto y su Divina Majestad se declara su Pastor fiel que los guarda providente y los defiende vigilante.
No llama perfecto a Abraham hasta que se circuncidó que así dice: Anda delante de mí y sé perfecto, yo Dios, el Abastado, Saday, con los nombres de Él, y Saday Dios Omnipotente, o Abastado, le da la circuncisión para denotar que le abastecerá y abundará de todos los bienes y que es potente para defenderlo de todos sus enemigos, aunque en varios tiempos le quieran baldar esta señal.
Los judíos que no tienen el Berit, o circuncisión, no andan delante de Dios sino detrás de Dios. No delante de sus faces, sino de sus espaldas, no son perfectos, sino inmundos, en cuanto no tienen esta señal divina, ni son siervos de aquella majestad, sino traen la librea de la circuncisión por divisa. Y quien los toca, toca en las niñas de sus ojos, como dice por su profeta.
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Los autores van especulando la razón deste precepto, y por qué causa se mandó hacer la circuncisión en aquella parte y no en otra. Filón, aquel sapientísimo judío alejandrino, señala algunas:
La primera porque el cuerpo quede más puro, lo que también observaron los sacerdotes egipcios, que todo el cuerpo se rapaban porque no tuviesen cualquier inmundicia, ni debajo del pelo, ni del prepucio.
Segunda, para evitar una enfermedad difícil de curar, que es el carbunco, una inflamación adusta que nace más fácilmente a los cerrados.
Tercera, porque esta parte circuncisa tiene una semejanza y proporción con el corazón humano, y ambas sirven a la generación, porque de una salen los espíritus vitales y de la otra los genitorios.
Cuarta, por el cuidado de la fecundidad y generación numerosa, por la rectitud con que el semen se impele enteramente sin esparcirse por los senos del prepucio, y que por esta causa las gentes circuncidas son más fecundas y populosas que las cerradas.
Y estas razones dice Filón son enseñadas por los antiguos maestros que explican los preceptos de la Ley.
Y él acrecienta otras dos razones que es la quinta, por quitar deleites superfluos y enflaquecer este instrumento, por ser el sentido del tacto y sus delicias el que más ciega y encanta la razón.
La sexta, por desviar y anular la jactancia y presunción de algunos que presumiesen de sí, que podían engendrar olvidándose del verdadero Autor de la generación. Y para que entendiesen que solo de Dios procede esta bendición habiendo tantos hombres estériles y tantas mujeres infecundas

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Sexta Excelencia de los hebreos
El Sabath
Membrar el día del Sabath para santificarlo. Seis días labrarás y harás toda tu obra, y día el seteno Sabath al Señor tu Dios. No hagas toda obra tú y tu hijo y tu hija, tu siervo y tu sierva y cuatropea y tu peregrino de tus villas. Que en seis días hizo el Señor a los Cielos y a la tierra, a la mar y a todo lo que en ellos. Y reposó en el día el seteno, por tanto bendijo el Señor al día de Sabath y santificólo.

Es la Sexta Excelencia de los hebreos el otro compañero individuo de Ysrael el Sabath, imagen de la gloria, tipo del reposo, principio y origen de todas las fiestas, siendo la principal que encomendó el Señor a su pueblo en memoria de la creación del mundo, y de la salida de Egipto.
Porque el Señor formó en seis días toda esta máquina del universo y ornato de sus criaturas, cielos, estrellas, elementos, plantas, peces, aves, animales y el hombre, y en el seteno día, descansó y reposó de toda su obra. Esto es, no hizo cosa alguna, sino cesó y bendijo al día como a sello y fin de todo lo que había formado.
Son los judíos aquellos que en memoria de la creación celebran este día con gran solemnidad y reposo de alma y cuerpo, y cuando no tuvieran otra preeminencia sino la guardia deste día festivo, bastaba para que fuesen muy queridos y honrados de las gentes. Pues ellos salen por todos los hombres, y todas las criaturas a dar gracias al Dios Bendito que los formó de nada y los sacó de su potencia infinita al acto de su existencia.
A ellos deben las gracias deste reconocimiento, pues alaban al Creador por todos. Con que se detestará la impiedad y el error de aquellos príncipes y reyes bárbaros como Antíoco y otros, que prohibieron a Ysrael el no guardar el Sabath, ni acordárselo al Creador del Orbe.
Y es digno de ponderar que, como este sacro día es una fiesta general del mundo en memoria de la creación, así también su mismo nombre de Sabath es general y común a todas las naciones. Es un nombre incorruptible. Todos le llaman Sabath, los hebreos, los griegos, los árabes, los latinos, los franceses, los tudescos, españoles, italianos y turcos. Y así todas las otras gentes queriendo el Señor, que entre ellas fuese immortal su nombre, y entre los judíos su nombre y su observancia.
Dos nombres hebraicos se conservan incorruptibles y permanentes en todos idiomas: Sabath y saco. Uno símbolo de la gloria y otro de la penitencia, para darnos a entender que así los nombres como los efectos de contrición y de gracia son comunes a todos y que por medio del saco y de la penitencia se alcanza el Sabath de la bienaventuranza.
Por tres cosas fue instituído el Sabath: para memoria de la creación, para meditación de la Ley, y para imagen de la gloria. Y de todas estas cosas es señal. Que así dice el verso: Señal él entre mí y entre vos a vuestras generaciones.
En lo primero muestra el Sabath que el mundo no fue abeterno, como pensó Ocelo Lucano, discípulo de Pitágoras, de quien lo tomó Aristóteles y Platón, si bien dice que el mundo tuvo principio, finge una materia coeterna con Dios de la cual le formó. Con que en parte conforma con su discípulo Aristóteles y otros filósofos siguieron también esta opinión de la eternidad del mundo.
Muestra pues el Sabath que el mundo fue creado en seis días, dando a cada uno sus producciones y en el séptimo reposó de su obra y esto todo lo creó en el tiempo que quiso y cuando plugó a su Divina Majestad. Con que mostró su Omnipotencia y su libertad en el obrar y que no obraba necesariamente como los agentes naturales que obran por necesidad de naturaleza y mal pudiera Dios dar libre albedrío a los hombres si en sí no lo tuviera. Y sino fuera libre en sus operaciones, según lo confirma el Salmo: El que plantó la oreja, no oirá, el que hizo el ojo, no verá, con que muestra el Sabath a un Creador Omnipotente, Sapiente y Libre.
Lo segundo fue ordenado el Sabath para meditar en la Ley Santa, discurrir en ella, leer sus divinos preceptos, escudriñar sus secretos soberanos, como hacen los hombres devotos y píos que reposan en este día para alabar al Señor con cánticos e himnos sagrados, oír sermones y palabras divinas.
Siendo prohibido en este día no tan solo el hacer obra y negocios, sino también el hablar en ellos, que como es día espiritual, y divino, así han de ser también los discursos. Y los coloquios no de cosas vanas, ni escandalosas, no de músicas profanas, de conversaciones infructuosas, de murmuraciones y vanidades, no de libros humanos ni sucesos históricos, o novelas fingidas, sino todo dedicado a lo divino, que esto significa el verso: Dedica el seteno Sabath al Señor tu Dios. Esto es, todo consagrado al Señor y a su servicio.
Los banquetes profanos, los juegos las ociosidades son contrarios deste santo día, en quién solo se debe tratar de cosas santas y virtuosas y así notaremos que dijo a la Sulamita su marido cuando muriéndosele el hijo iba a buscar al profeta Elías al Monte Carmelo: ¿Por qué tú andas hoy? ¿No Roshodes y no Sabath? Que en estos tiempos festivos parece era costumbre ir a buscar los profetas y sabios de la Ley a consultar sus dudas y a pedir sus consejos.
Lo tercero, fue instituído el Sabath por ser un vivo retrato de la gloria y un símbolo del mundo de las almas, donde todo es reposo y descanso, con que se publica a Dios Creador, Redentor y Glorificador. Así dicen los sabios: No fue dado el Sabath sino porque fuese semejanza del mundo venidero, donde hay el eterno descanso.
Como el hombre es compuesto de alma y cuerpo unidos entre sí estos dos principios diversos, así deben también sus operaciones diferentes intelectuales y corpóreas con que perfeccionan e ilustran el alma con la meditación y el cuerpo con el ejercicio. Quiso pues el Señor designar un día en la semana para que reposasen de los seis días antecedentes y alabasen entrambos a su Creador con fiesta y oración particular.
Es el Sabath raíz de todas las santidades y el muy docto Abravanel, sobre Isaías, muestra ser fundamento de todos los trece artículos de la Ley, que puso R. Moséh en el comento hizo a las Misnayoth y en la Parasá de Ytró la palabra vainasas, que decimos reposó en romance y ánimo de Nefes alma, significando que el Sabath fue el alma que Dios influyó en el mundo.
Y como notó Aben Ezra, y el Gerundense, ella fue la bendición con que el Señor bendijo el Sabath y lo santificó porque en este día con copia y vigor de influencia, se renuevan en los cuerpos nuevas fuerzas y en las almas nuevas inteligencias y conocimientos.
Y advirtió el Cuzarí que en este día mediante la contemplación que en él se ejercita, llega el hombre al grado de los ángeles. Y los antiguos llamaron a esta influencia Nefes yeterá, Alma aventajada. Y esto es lo que quieren decir que en la noche de Sabath se acrecienta en el judío una alma nueva. Esto es nueva influencia, nueva fuerza, nueva alegría.
Y aún Aristóteles dijo cuerdamente, que el alma resposando y contemplando se hacía más sabia.
Dice el Texto Sagrado, que el Señor reposó en el día el Seteno de toda la obra que hizo y bendijo el Dios al día el Seteno y santificolo. Que parece cosa impropia, pues el reposo y descanso suponen trabajo y fatiga, y esto no puede haber en Dios. Que si los cielos con su velocísimo curso y perpetuo no se cansan, ni los ángeles y espíritus en sus operaciones no se fatigan, mucho menos el Creador, cuyas acciones no se obran con movimiento alguno, mas solo con su palabra y voluntad.
Así dice el profeta: Dios eterno, el Señor crían extremos de tierra, no se lavará y no se cansará.
Diremos pues que el reposar se entiende a nuestro modo de hablar, porque en Dios no hay fatiga, ni descanso, que esto es propio de los vivientes corpóreos.
Fue darnos a entender que su pueblo descansase y reposase en Él, pues el mismo Dios reposó en Él y cesó de todas sus obras. Él lo santificó para que ellos lo santifiquen.
Fue necesario el Sabath para descansar de la semana como la noche para descansar del día, pues todos los animales necesitan de sueño para repararse de la resolución de los espíritus vitales, que de otro modo no vivirían, así el Sabath sirve para recrear a los hombres y hacerlos descansar del continuo trabajo de la semana, que en los seis días della, el alma y el cuerpo se fatigan y en el Seteno entrambos reposan y descansan.
A los seis días no los bendijo el Señor cumplidamente, ni los santificó solo dijo de ellos (excepto el lunes) que las obras hechas en ellos eran buenas. Y vido el Dios que bueno, pero en llegando al Seteno, dice que reposó en él, que le santificó y lo bendijo.
El acabar las obras y perfeccionarlas, es más noble y más excelente que el principiarlas. Y así dice Solomón: Mejor postrimería de cosa más que su principio. Y como en el Séptimo día acabó las obras de la creación, así la perfeccionó y la ilustró.
Todas las naciones del mundo tienen su días festivos, pero estos ordenados por los hombres en honor a sus dioses o de sus santos, como vemos que los antiguos tenían sus fiestas dedicadas a Ceres, Jové, a Marte, los Saturnales, los Bacanales, las de Flora. Edom tiene el domingo, Ysmael el viernes. Pero todas estas instituciones son humanas, no que Dios las haya mandado, sino que los príncipes o sus juntas y consejos así lo dispusieron para honrar a sus deidades o a sus héroes, que tenían por celestes.
Pero el Sabath y las Pascuas de los hebreos no son fiestas ordenadas por ellos, sino por la Divina Majestad, que como los apartó de todos los pueblos y los tomó para sí, les dio leyes y fiestas diferentes de todos. Así lo canta el Salmista:
El que denuncia sus palabras a Iahcob, sus fueros y sus juicios a Ysrael, no hizo así a toda gente, y sus juicios no les hizo saber.
Claramente, dice que no mostró el Señor sus juicios y preceptos a las otras gentes, sino solo a Ysrael como pueblo suyo. De esto procede que como este reposo y descanso de Sabath es cosa divina, y encomendada del Señor como fiesta particular, sienten en ellos los judíos una interna alegría, un espíritu renovado, una alma nueva, abstractos de todos cuidados con que están divinizados y sublimes. Y, si bien las gentes han querido imitar este precepto, ordenando días festivos, no pudieron conseguir aquella exacta observancia y alegría interior que sienten los hebreos en ese sacro día.
En las naciones no solo los plebeyos no descansan en sus fiestas, sino que también los señores y los príncipes no tienen en ellas reposo. Porque ofreciéndose negocios graves, o ventilar materia de Estado, dar órdenes, hacer decretos y provisiones –todo lo ejecutan trabajando y poniendo cuidado en efectuarlos, con que no vienen a tener el verdadero descanso, ni en sus cuerpos, ni en sus almas.
No escrupulizando en hacer varias y diversas obras y ejercicios moderados en que se conoce bien la diferencia que hay de los preceptos divinos a los humanos y de los días que santificó el Creador a los días que inventaron los hombres
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La Décima Excelencia de los Hebreos
Testigos de la Unidad de Dios
La décima excelencia de los hebreos es ser testigos de la Unidad de Dios y pregoneros de su divinidad, que así dice por su profeta: Vos mis testigos, dicho del Señor, y mi siervo que escogí porque sepáis, y creáis en mí y entendáis que yo y Él, delante de mí no fue formado Dios, y en pos de mí no será. Y luego repite: Vos mi testigos, dicho del Señor, y yo Dios. Y en el capítulo siguiente torna a repetir: Vos mis testigos, si hay Dios afuera de mí.
Tres veces les llama testigos de su divinidad y que ellos testifican la verdad de un Creador y la existencia de un supremo Gobernador del Universo, que es una incomparable prerrogativa y suma dignidad desta gente, que ellos sean entre todas las criaturas los testigos de que no hay otro Dios más que uno.
En estas palabras repetidas del profeta (Vos mis testigos, si hay Dios afuera de mí), se encierra la existencia y la unidad de Dios y para esto toma por testigo a Ysrael, en que es de reparar, que siendo bastante prueba de la Unidad Sacro-Santa, y evidente demostración de su poder, el ver la grandeza de las esferas cristalinas, la multitud innumerables estrellas, el concierto y armonía de los planetas, y que a todos los astros llama por su nombre…

Segunda Parte
Las Excelencias y calunias de los Hebreos
“Ellos maldizirán y yo bendiziré.”
«Las calumnias son las siguientes»: Falsas adoraciones; Mal olor; Cola y Sangre; Oran tres veces al día contra la gente; Persuadir las gentes al hebraísmo; Infieles a los príncipes; Impíos y crueles; Corruptores de los libros sagrados; Disipadores de imágenes; Matar niños cristianos para valerse de su sangre.

Décima Calunia de los hebreos
Que matan niños cristianos para valerse de su sangre en sus ritos
Este testimonio abominable de matar a niños o mozos cristianos levantan a los judíos y dicen que hacen la Pascua con su sangre y amasan con él pan ázimo en su Pascua celebrada.
Otros dicen que para valerse de la sangre y del corazón para hacer sus hechizos y encantos. Y fue tan introducida esta falsedad en las naciones, que en muchas edades se ha continuado con grande esparcimiento de la sangre judaica y destrucción de sus haciendas, haciendo en ellos enormes crueldades por estas execrandas mentiras, que les levantan sus enemigos.
Y con el odio entrañable que le tienen solicitan con diligencia testigos que afirman ser ellos los autores desta maldad todos los años, con que miserablemente llevados al suplicio se cumple en ellos lo del propheta Isaías: Apretado y afligido no abrirá su boca como cordero al degolladero es llevado, y como oveja delante sus tresquiladores enmudeció y no abrió su boca, entregó a muerte su alma y con rebelladores fue contado.
Si un niño, un joven falta en las ciudades, si le roban, los judíos le hurtaron, si hombres impíos y pérfidos le matan, los judíos fueron los homicidas. No hay maldad tan atroz, ni impiedad tan fiera, que no les imputen. Ellos siempre llevan la pena de los delitos que cometieron los depravados de cualquier suerte, aunque sea patente su inocencia.
Ellos son los culpados y los punidos, muy semejantes al cordero del Apólogo de Esopo, que hallándolo el lobo, su enemigo, y queriendo ensangrentar en él sus manos, le injurió de palabras. Y le acusó que hacía tres meses que le había comido la yerba de su campo. Respondió el cordero: «que aún entonces no era nacido, que mal podía destrozarle su heredad». Replicóle el lobo: «que ¿por qué le enturbiaba el agua del arroyo en que estaba bebiendo?» Respondióle el cordero: «¿cómo te puedo yo enturbiar el agua si tú bebes arriba de la corriente y yo abajo?»
Y aunque vio el cruel lobo la verdad de sus razones, le dijo: «de cualquier modo yo te tengo que comer, y has de ser alimento de mis carnes». Y luego lo despedazó…

NOTAS
1.- Julio Caro Baroja, Inquisición, criptojudaísmo y brujería (Barcelona, Editorial Arielo, 1974), 134.
2.- Yosef Hayim Yerushalmi, From Spanish Court to Italian Ghetto. Isaac Cardoso: A Study in Seventeenth-Century Marranism and Jewish Apologetic (New York: Columbia University Press, 1971), xiii.
3.- Caro Baroja, Inquisición criptojudaísmo y brujería, 135.
4.- Caro Baroja, en Inquisición, criptojudaísmo y brujería, explica que él mismo escuchó en sus viajes por Marruecos en el siglo veinte, que algunas mujeres aseguraban que a veces “se niño se dormía” en el vientre materno, 137.
5.- Hermano
6.- Caro Baroja, Inquisición, criptojudaísmo y brujería, 139.
7.- Yerushalmi, From Spanish Court to Italian Ghetto, 355.
8.- Caro Baroja, Los judíos en la España moderna, 2:277ss.
9.- Yerushalmi, From Spanish Court to Italian Ghetto, 352.
10.- En la portada una leyenda encima de un grabado se lee esta línea.
11.- La obra está dedicada a Jacobo de Pinto, miembro de la famosa familia que fundó la Yeshiba de los Pintos de Amsterdam y que probablemente pagó los costos de la impresión del libro, Yerushalmi, Fom Spanish Court to Italian Ghetto, 350.
12.- Aquistándose del verbo aquistar, como el significado lo explica significa conseguir, adquirir.
13.- Cuatropea tiene varios significados, el derecho de alcabala por la venta de caballos; una bestia de cuatro pies y el lugar en las ferias en donde se vende el ganado. En este caso el autor pensaba en la venta y compra de animales. El texto bíblico tiene variantes. No he contastado con la Biblia de Ferrara, de la cual probablemente el autor se valió.
14.- Rebelladores significa malhechores.

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