YEHUDÁ HA-LEVÍ: su vida y su obra

Especial para Maguén – Escudo

 Yehudá ha-Leví fue una de las más brillantes figuras de la literatura universal: poeta, filósofo, místico, científico y médico.2 Se le considera «El Príncipe» de los poetas hebreos.3 Su verdadero nombre era Abu-l-Hasán Yehudá Semuel ha-Leví.4 Nació en Tudela y no en Toledo como se había creído, probablemente hacia el año 1075. Algunos autores colocan su muerte 1178. Fue un asiduo viajero y perteneció a los círculos literarios de Lucena, Córdoba, Granada y Sevilla.

El clima histórico en el que vivió Yehudá ha-Leví se considera el de las taifas, debido a la destrucción del Califato y a la invasión de los almorávides en 1040. Anteriormente los omeyas de Córdoba habían preparado un intercambio cultural y científico, que pocas veces se repetirá en la historia de la Península, especialmente durante el reinado de ‘Abd al-Rahmán III (912-961). Después de la invasión de los almorávides, el Califato se dividió en taifas. Los reyes de las taifas alternaron con poetas y científicos árabes y judíos, si bien no fue un período de calma como el del Califato,5 y la cultura arábigo-hebrea-española disminuyó.6 El artículo sobre Yehudá ha-Leví de la Enciclopedia Judaica,7 explica que los judíos tuvieron numerosos problemas con los almorávides. Sin embargo, al mismo tiempo, había israelitas en posición de prestigio, como médicos, literatos y astrónomos que eran necesarios. Por ejemplo, Semuel ibn Nagrella fue nombrado nasí o primado de las aljamas judías del reino y luego visir del rey de la corte de los Ziríes de Granada, pero a su muerte en 1056, su hijo no supo mantener las relaciones diplomáticas de su padre. Entonces estallaron horribles matanzas como la del 30 de diciembre de 1066, «que costó la vida a tres mil judíos». Aunque numerosas personalidades escaparon a los reinos del norte que ya estaban dominados por los cristianos.8 Se puede decir, como cita el prestigioso erudito Millás Vallicrosa, que muy a menudo los judíos se encontraban «entre musulmanes y cristianos como entre la espalda y la pared». Los judíos comenzaron a desplazarse hacia Toledo, Barcelona y Zaragoza.

Probablemente ha-Leví se mudó a Toledo debido a la inestabilidad de Andalucía, debido a las continuas luchas internas entre los diferentes reinos.9 Estos problemas afectaron intensamente a Yehudá ha-Leví. El saqueo de Jerusalén por los cruzados en 1096-1099 incrementó su deseo de llegar a Tierra Santa. Estas ansias fueron una elaboración de toda su vida y se lo nota especialmente en el desarrollo de su obra poética. No se sabe si su esposa murió antes de que partiera para su anhelada Jerusalén. A su hija le dedica un poema en donde la llama «hermana de mi alma». La llegada de los almohades en 1130-1136 terminó todo el intercambio cultural de la época.

Entre los año 1135 y 1145, ha-Leví abandona España. Se sabe que residió con amigos en Alejandría, Damieta y El Cairo. Ellos trataron de disuadirlo del viaje a Jerusalén. Se desconoce si llegaría a la Ciudad Santa. Numerosas leyendas han enriquecido su muerte. Una de ellas explica que al ver la ciudad, pronunció el famoso himno La oda a Sion,10 y que un beduino le atravesó con una lanza el corazón.

El famoso tratado El Cuzarí fue escrito en árabe. Su trama se basa en la conversión al judaísmo del rey de los cuzares o jazares. Se ha escrito numerosos tratados sobre El Cuzarí. Henry Slonimski tradujo el texto al inglés y explica: «He plumbed depths in religion and reflection on history, and he made claims for Israel so strange and inordinate, that he would be merely an anomaly unless profoundly related to his time…»11 [Él profundizó en la religión y la reflexión sobre la historia, y realizó alegatos a favor de Israel de manera muy extraña y fuera de lo común, que lo pudiéramos considera una anomalía, al menos que lo relacionemos profundamente con su tiempo…]

No estoy de acuerdo con el escritor, ya que al leer el tratado se puede decir que albergó en el mismo ciencias filosóficas y metafísicas, y que serían imitadas aun por filósofos cristianos, como Tomás de Aquino. Además tiene profundos pensamientos sobre la Cábala y el valor místico del alfabeto hebreo. Fue escrito en árabe, que era la lengua de la Península y que poco a poco reemplazó al hebreo y al arameo. Ya en los años de ha-Leví el hebreo literario escrito comenzó a aparecer. Según Millás Vallicrosa el renacimiento de la lengua hebrea y el estudio gramatical se realizó en España debido al cultivo de la poesía y gramática hebrea, ya que los escritores hebraicoespañoles tenían un profundo conocimiento de dos lenguas hermanas como el hebreo y el árabe y dominaban el arameo talmúdico, como, por ejemplo Abraham ibn Ezra, Selomón Gabirol, Mosé ibn Chicatella e Ibn Tibbón. La familia de los Tibbón, que eventualmente emigró al sur de Francia, tradujo al hebreo una gran cantidad de obras científicas escritas en árabe. Ya en 1547 aparece El Cuzarí traducido al hebreo. Incluyo la portada de Meir Parenzo que aparece en la traducción de Venecia.12

Ha-Leví comienza explicando la razón de su tratado que fue convertir al rey cuzar y está escrito en forma de los diálogos platónicos con preguntas del monarca y la respuesta del haber.13 El texto no tiene la característica del riguroso desarrollo aristotélico de Maimónides, ni la de David Nieto que escribió una continuación al tratado: Matteh Dan y la segunda parte del Cuzarí (1714).xiv El tratado de ha-Leví es una emocional y poética narración para explicar al rey cuzar la Torá,15  la tradición oral, las letras hebreas, la bendición del Shabat y las tradiciones bíblicas. Explica que el Talmud, Mishná y Guemará, forman una unidad. Confirma que es necesaria la tradición de «nuestros sabios», y (169) vuelve numerosas veces valor de la tradición oral que contiene las discusiones e interpretaciones bíblicas y de la comunidad rabínica.

El vocabulario es sencillo, extremadamente poético y con profundas metáforas. En ciertas líneas, el texto parece un poema en prosa, como, por ejemplo: «…pero si sufriéramos este captiverio y calamidades por el nombre de Dios, como era decente, seríamos por gloria de aquella generación que esperamos con el Mashíaj, y aproximaríamos el tiempo de la salvación futura que esperamos (55)».16

Es de interés que explica la formación de la lengua, los puntos, pretéritos y «vogales».  Anota que la lengua tiene secretos ocultos para nosotros (123). «La Torá es como un organismo vivo que en las letras contiene los secretos de la divinidad».17 Según Charles Poncé se consideró que la Torá, mucho antes de discutir especulaciones sobre el texto, se la consideraba como que formaba una estructura «mágica». Pensamiento que fue aceptado por los cabalistas posteriores, especialmente por Nahmánides. (1194-1270). De interés es el estudio sobre Jewish MysticalExperience del profesor Joseph Dan en su antología The Heart and the Fountain.18 En este libro de comenta sobre el pensamiento de Maimónides, por ejemplo, y el estudio de las letras hebreas que unen a la divinidad.

Asimismo, como Charles Poncé, Yehudá ha-Leví une las letras del alfabeto a los signos del zodíaco.19 Ha-Leví no tan solo narra la historia bíblica, sino que para él la historia bíblica es un código de vida.

Con una visión práctica de la naturaleza explica que los hombres necesitan suficiente sueño y comida. Ha-Leví hace decir a El Haber que ni en los más altos grados espirituales «no es necesario separarse y apartarse del mundo» (159).

Los temas preferidos de sus poesías no fueron tan solo religiosos, sino sobre el amor, la amistad, el vino, las penas, la ausencia y la muerte. Son famosas las Siónidas, sobre todo la primera, en donde el autor muestra su capacidad emotiva de esperanza divina, de redención y de protección. Sus poemas en alabanza a la divinidad forman parte de las plegarias de Rosh Hashaná y Kipur.

 

Pasaje de la Gran Siónida (traducción de José María Vallicrosa)

La gloria del Señor, ella sola, fue tu lucero,

Pues ni el sol, la luna y las estrellas fueron tus luces.

Mi alma ha elegido derramarse en un lugar, en el cual

el espíritu de Di-os se derramó entre tus elegidos.

Tú eres la casa de la realeza y tú el trono del Señor,

aunque siervos asienten sobre los tronos de tus príncipes.

¡Quién me concedería pasear por entre los lugares en los cuales

Di-os se reveló a tus videntes y a tus mensajeros!

 

(No estoy segura de si el texto original tiene la palabra Dio con la “s.” En la traducción de Abendana de El Cuzary aparece con “s.” ) MCA.

 

Notas:

1 La edición de la que me he valido aparece como Cuzary (Encyclopedia Wikipedya, internet). Le edición de Jacobo ben Yosef Abendana (Londres 1630-1696), aparece como El Cuzary. Numerosos comentaristas hispanos mencionan a El Kuzarí. Abendana se formó en la escuela rabínica de los Pinto de Ámsterdam y luego rabino de la sinagoga de Londres (Wikipedia, internet). No estoy segura de si Abendana se valió de la versión ladina, que incluyo un pasaje, o de la versión en árabe. Existe un manuscrito en la Biblioteca Nacional de Madrid, Ms. 171812, que probablemente contiene una versión en ladino.

2 José María Millás Vallicrosa, Literatura hebraicoespañola,p. 178 en Historia General de las Literaturas Hispánicas, publicada bajo la dirección de Guillermo Díaz-Plaja ( Barcelona: Editorial Vergara, 1969), 178.

3 Felipe Torroba Bernado de Quirós, The Spanish Jews ( Madrid: Sucs. de Rivadeneyra, S.A., 1972. Traducción del castellano por John Inderwick Palmer), 48.

4 El nombre de ha-Leví en versiones castellanas aparece como Yehudá ha-Leví y se lo menciona en medio de los párrafos con una «h» minúscula: ha-Leví.

5 Millás Vallicrosa, Literatura hebraicaespañola. 165-167.

6 Elías Terés La Literatura Arábigoespañola” en Historia General de las Literaturas Hispánicas, (Guillermo Díaz-Plaja (Barcelona: Editorial Vergara, 1969), 221.

7 Enciclopedia Judaica, (Jerusalén: Keter Publishing House, Ltd., 1971), Artículo: “Judah HaLeví.” 17 vols. Hay variaciones en la escritura del nombre.

8 Millás Vallicrosa, Literatura hebraicaespañola,  181.

9 Millás Vallicrosa, Literatura hebraicaespañola, 181.

10 Bernaldo de Quirós, The Spanish Jews, 50.

11 Herny Slonimsky, The Kuzari (Kittab Al Khazri) An Argument for the Faith of Israel (New York: Schocken Books, 1964).17.

12 Encyclopedia Judaica, artículo Judah Halevi. Incluyo copia de la cubierta.

13 El breve comentario en ladino explica que fue terminado en 1140. (Wikipedia ). «Haber» significa en este caso hacienda o caudal de bienes que pertenecen a una persona natural o jurídica. Diccionario de la Real Academia Española, Madrid :Espasa-Calpe).

14 David Nieto, Matteh Dan y Segunda parte del Cuzarí (1714), gentileza de The Jewish National and University Library, Jerusalén y gentileza del señor Shmuel Moss, en Segunda Antología Sefaradí (1600-1730), ed. por María del Carmen Artigas (Madrid: Verbum, 2005), pp. 237-265.

15 Charles Poncé, Kabbalah (Wheaton, IL., Quest Books, 1997), 27.

16 He mantenido la ortografía del texto inclusive la palabra Di-os. Anoté solamente acentos.

17 Charles Poncé, Kabbalah, 28.

18 Joseph Dan, The Heart and the Fountain: An Anthology of Jewish Mystical Experience (Oxford: University Press, 2002).

19 Charles Poncé, Kabbalah,p. 44, Ha-Leví, El Kuzarí, pp. 250-254.