Nº 179 Enero – Junio 2017 Tévet – Tamuz 5777

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EL FUTURO

No hay nada más antijudío que el pesimismo, aunque a la vez no haya nada
más natural que sentirlo. La condición de racionalidad del ser humano, como
única especie de la Creación que tiene consciencia de su propia muerte, hace que
la anticipación por un futuro oscuro o la desesperanza tengan un impacto en
su propia percepción de la realidad. Sin embargo, la esencia de la Torá es torcer
la inclinación al mal (de donde nace el pesimismo) y llevarlo al plano espiritual
donde el judío confía y tiene fe en la intervención Divina, que cuida de él, y que
le ha prometido un mundo donde triunfará el bien.

En los trece principios de fe de Maimónides, el gran filósofo sefardí de nuestro
Siglo de Oro, el duocécimo de estos señala, literalmente: «Es mi convicción
certera de que vendrá el Mesías y, aunque se retrase, igual lo esperaré todos los
días». Y a diario, estas palabras retumban en las sinagogas de todo el mundo
como parte de nuestra liturgia. Esperar la redención, por lo tanto, es parte irrenunciable
de la chispa Divina, que indeleble está en nuestra alma.

Este empecinamiento por el futuro, por el porvenir brillante que nos aguarda,
es parte de nuestra esencia y la que señala el camino por seguir en tiempos
de incertidumbre o de desesperanza inducida por ciertas prácticas conductistas
que regímenes inescrupulosos o grupos terroristas tratan de generar, como una
manera de dominación del alma, esto es, el pesimismo, la angustia, la depresión,
el descreimiento…

El optimismo no implica tampoco tener los ojos cerrados. El Eterno, que cuida
a sus hijos, nos revelará en cada uno de nosotros el momento en que debamos
tomar decisiones importantes para preservar la integridad física o la observancia
de la Torá.
Nuestro futuro es tan brillante como nosotros queremos verlo, siempre con
el alma puesta en la certeza de que Di-os ha de cumplir su promesa plasmada en
el Tanaj. Cinco mil años de historia nos lo confirman.

 

Índice

Presentación de la novela de Isaac Nahón y Meir Magar LA CONJURA DEL ESPLENDOR: cuando las piedras hablan

El CESC conmemora el EDICTO DE EXPULSIÓN de los judíos de España

CESC: Venezuela presente en la IV CUMBRE ERENSYA Celebrada en México en junio

Discurso presentado en la IV Cumbre Erensya, México  MEMBRAZIONES I ESCARINIOS

TESHUVÁ A LA SICILIANA

750 años de presencia sefardí en JERUSALÉN

¡SALVAD EL LADINO!

LA KAHINA, REINA JUDÍA DE LOS BEREBERES en la Edad Media

CRÓNICA DE LA BÚSQUEDA DE MI ORIGEN SEFARDÍ (Los avatares de una PARDO)

UN AUTO DE FE EN LIMA – 1625

LAS PRIMERAS FOTOS DE LOS ISRAELITAS DEL YEMEN que asombraron al mundo judío

La tradición del Pleito de los colores del CANCIONERO DE BAENA: de Las mil y una noches y Lope de Vega al repertorio oral hispanoamericano y sefardí

SÁBATO: ADMIRADOR DEL PUEBLO JUDÍO E ISRAEL

EL LICENCIADO VIDRIERA DE CERVANTES, los conversos y la Shejiná

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N.156 Julio – Septiembre 2010 Tamuz 5770 – Tishrei 5771

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EDITORIAL
La buena voluntad
Una de las grandes virtudes de la comunidad judía de Venezuela, y de prácticamente todas en el mundo, es su disposición a trabajar voluntariamente en pro de los suyos. Se puede Decir que las organizaciones se construyen con dos elementos: el apoyo económico y el empeño que algunos le ponen a hacer que ese dinero se convierta en obras concretas. Ahora bien, sin la dedicación, el esfuerzo, el apoyo incondicional de todas las personas para la consecución de los objetivos, el dinero sólo sería una cifra más en una cuenta bancaria y el sentido mismo de la institución se perdería sin el trabajo voluntario.

Así como Maimónides enumeró los diferentes niveles de la caridad, en el que cada cual cumple con el precepto dependiendo de su propia capacidad, así podríamos clasificar al voluntario, que apoya con sus recursos, sus talentos y su tiempo a nuestra Asociación Israelita de Venezuela, y ha hecho de esas horas a la semana que regala para el beneficio común prácticamente una mitzvá. Poco o mucho, el trabajo voluntario siempre es necesario, y los resultados son posibles por la suma de los esfuerzos de todos.

Es por ello que saludamos a los cuatro galardonados que recibieron el botón de oro de la Asociación Israelita de Venezuela, que durante la fiesta de Sucot, honró los nombres de Flora Serfaty de Assayag, Sara Fereres de Moryoussef, Jaime Cohén Cohén y Rebeca Perli y con el cual se les reconoció ese acto de amor supremo que es donar su tiempo y sus conocimientos en pro de la comunidad.

El ejemplo de Cohén, Perli, Serfaty y Fereres debe servir de estímulo para que las nuevas generaciones de judíos piensen en que el trabajo comunitario es la clave de nuestra supervivencia y permanencia durante los siglos, y que ha sido también la piedra angular de los éxitos de nuestra comunidad, que logró, en muy poco tiempo, constituirse en una referencia obligada, tanto en Venezuela como en el mundo, de educación, organización y solidaridad.
¡Para muchos años!

Índice
La AIV reconoció el trabajo de sus voluntarios con el BOTÓN DE ORO
La Estrella oculta del Sertón volvió a develarse, Por Natán Naé
Inaguran la calle JOSÉ ALFÓN BENOLIEL en Ceuta, Por Alberto Alfón Hachuel
Rab. MORDEJAY ELIAHU: en memoria del Rishón leTzión, Por Rab. Iona Blickstein
Se avlo de Majia i Medecina djudia en konferensia de Dubrovnik, En la Universidad de Zagreb
CENTRO DE ESTUDIOS SEFARDÍES DE CARACAS: ¿Adónde vamos? Por Néstor Luis Garrido
La observancia de ROSH HASHANÁ y YOM KIPUR entre los judíos de Bombay
LA HIDALGUIA VASCA: los judíos de Vitoria, Por Momy Sultan
HISTORIAS DE PIRATAS, CORSARIOS Y BUCANEROS, Por José Chocrón Cohén
DAVID COREN: un israelí de Ribadavia, Por Xosé Luís Chao
BENITO ARIAS MONTANO: ¿Hebraísta o hebreo? Por Dr. Alberto Osorio Osorio
Fregenal de la Sierra: pueblo de JUDAIZANTES, Por Fermin Mayorga
Museo judío en tierras del ISLAM, Por Nicole Mischel Morely
LITERATURA SEFARDÍ de transmisión oral I El cancionero, Por José Manuel Pedrosa
EL VIOLÍN: invento sefardí, Por Gustavo Perednik
GASTÓN SEGURA: «En lo judío hay un anhelo de retorno» Por Antonio Escudero Ríos
Los libros del CESC Una colección de pensamiento judío editado en Venezuela, Recopilación: Abel Flores
Los poemas de rabí Yehudá Haleví reviven en la voz de ETTY ANKRY, Por Natán Naé
Gal Tamir pone de moda la tradición con su ROMANCERO SEFARADÍ, Por Chiquita Levov
La gran redada de JUDÍOS EN PARÍS sacude Francia, Por Elianne Ros
Un proyecto en busca de colaboración y apoyo: DOCUMENTAL SOBRE LA MÚSICA LITÚRGICA SEFARDÍ, Por Elías Barrocas Levy

N.152 Julio – Septiembre 2009 Tamuz 5769 – Tishrei 5770

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Según sus estatutos, el Centro de Estudios Sefardíes de Caracas es el garante del patrimonio cultural de la Asociación Israelita de Venezuela, y por extensión, de la comunidad judía de origen español y oriental que ésta concentra.

Uno de los logros del CESC en este año es el inicio de los trabajos de refacción del cementerio judío de Coro, ciudad donde se asentó la primera judería venezolana, cuya herencia ibérica se evidencia en los apellidos anotados en las lápidas de quienes allí reposan.

El trabajo que se inició, a cargo de la Constructora Sambil, es apenas un primer paso en la preservación de lo que nosotros podemos considerar patrimonio. Creemos que si bien es necesario e imperioso mantener y conservar los bienes inmuebles, nuestra labor tiene que ir más hacia el rescate de ese bien móvil, inasible, dinámico, cambiante como lo es la cultura.

La Diáspora nos ha enseñado que el judaísmo es transportable y capaz de sobrevivir en cualquier circunstancia y contexto. La destrucción del Templo no fue el fin del judaísmo.

Por eso, el CESC traza su estrategia en defensa del pueblo judío mediante la difusión del patrimonio espiritual, histórico, lingüístico y artístico. Lo construido por el hombre puede derruirse; el lazo cultural, no. Una sinagoga puede ser expropiada, pero nuestras creencias, nuestra lengua y forma de pensar son inalienables. En el campo espiritual y cultural los judíos hallamos nuestra fortaleza y nuestro empuje.

Desde hace más de tres décadas, Maguén ha estado presente difundiendo el legado judío. Esto ha sido reconocido recientemente por el CIDICSEF, que decidió otorgarle una distinción a quien fuera su director, el doctor Moisés Garzón Serfaty.

Nuestro trabajo no da resultados inmediatos; pero, se pueden observar cuando una cantante novel decide interpretar viejas melodías de sus abuelos; o cuando un profesor universitario incursiona en la dramaturgia con una historia sobre el Marruecos de sus padres.

La aparente apatía de algunos, sobre todo en las nuevas generaciones, hacia el patrimonio espiritual que representa el judaísmo, ha sido excusa para un meaculpa paralizante de algunas instituciones o para malgastar esfuerzos que resultan infructuosos por desconocer la naturaleza del problema. A nadie se le atrae mediante la culpa, sino con propuestas que le sean significativas. Penetrar en los medios novedosos, usar sus lenguajes, y tener presencia en los espacios donde están los apáticos es un reto que nos falta acometer. Aquí no se trata de abandonar lo que se tiene ni lo que se viene haciendo en lo cultural, sino de sumar y enriquecer, creativamente, nuevas maneras de regar la antigua raíz judía de la que sorbemos y nos hace fructificar.

Índice
CIDICSEF homenajeará a Moisés Garzón Serfaty
Refaccionan el Cementerio Judío de Coro: Patrimonio histórico de la kehilá venezolana
Meldar TEHILIM: una actividad que cumple 45 años en Caracas
Presentaron el libro «Dejando Huellas» del doctor Abraham Levy Benshimol, En la Asociación Israelita de Venezuela
Un espacio en la memoria para los refugiados olvidados
El drama de los desplazados Mizharíes
Vivencias de los judíos en Coro en el siglo XIX
Los Judíos de La Rioja
Después de cinco siglos La Rioja volvió a exportar vinos kasher, Por Pilar Mazo
La obra litúrgica de Shelomó Ben Gabirol en los Yamim Noraím
El Yom Kipur de los marranos – 1609
El Judaísmo Marroquí
Tánger: Perfume Sefardí
Haketia: El Djudeo-Espagnol de la Afrika del Nord
El camino de un pueblo singular: Entrevista a Fernando Carbonell
«El poeta no tiene que servir a ninguna autoridad», el autor habla de su obra literaria
Para Leer: Glosario de haquetía y ladino-judezmo