N.169 octubre – diciembre 2013 Tishrí – Kislev 5773

DEF-MAGUEN 169

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EL HALLAZGO
La noticia circuló a principios del mes de diciembre: el arqueólogo Carlos
Martín La Riva descubrió una estructura curiosa en la antigua Casa de los Senior,
en Coro, la misma donde estuvo hasta hace nada la sala de oración de los judíos
de la ciudad y que se cayó en 2010 a causa de las lluvias. Dadas las características
de la construcción: un rectángulo profundo con dos escalones, frisado a cal y
canto, con triple piso y con un nivel freático muy alto, indicaban que se trataba
de un baño ritual o mikve.
Si bien la prensa local e internacional se hizo eco inmediatamente de lo que allí
se develó, el apresuramiento de la prensa y la falta de verificación por parte de los
comunicadores, más cierto nivel de ignorancia tergiversaron la información y la
convirtieron en un hecho sin parangón: en un asentamiento indígena encontraron
una mikve del siglo XVIII. Algunos investigadores de renombre reaccionaron
ante la noticia porque ponía en duda el trabajo de años que gente como Jacob
Carciente, el rabino Isidoro Aizenberg y la doctora Blanca de Lima habían hecho.
No obstante, superado el enigma y precisados algunos datos, se puede ver que
tal discrepancia solo fue creada por el malentendido de la prensa. En principio
Martín La Riva señaló que en ningún momento insinuó que se tratara de una
construcción del siglo XVIII y que nada tenía que ver el asentamiento indígena
con la presencia del baño ritual.
Aunque no caben dudas de que los judíos de Coro tenían como rasgo
característico un relajamiento de las costumbres, producto del aislamiento y de
la ausencia de líderes religiosos, también es cierto que ellos se empeñaron en
mantener algunas instituciones básicas de una comunidad judía. Se dice que la
mikve es la principal construcción que debe emprender un kahal, incluso antes
que la sinagoga, y esto se debe a que la pureza familiar, asociada a la tevilá o
inmersión de la novia, de la mujer que ha tenido su menstruación, del hombre
que ha tenido flujos o contacto con estos, o para la conversión, e incluso para
kasherizar los utensilios de cocina. La presencia de la mikve entre los judíos de
Coro implicaría, por ende, una intención colectiva de mantener los principios
religiosos, que luego se expresarían más concretamente con la presencia de una
casa de oración (a escasos metros de la mikve y en la misma casa) y posteriormente
del cementerio, patrimonio de la capital del Estado Falcón. Mikve, sinagoga
y cementerio son las tres instituciones básicas religiosas que se necesitan para
determinar la presencia de una comunidad judía cabal. Esta nueva luz sobre la
naturaleza de lo que fue la comunidad judía primigenia de Venezuela nos enseña
que, al menos de sus miembros tenían un conocimiento de lo que es prioritario
para la fundación de una kehilá en un nuevo territorio.

Índice

TRAS LAS HUELLAS de los judíos de Coro

EL VALOR DE CONTAR

Hallan estructura similar a una mikve en
la Casa de los Senior

La música en las vidas de LAS MUJERES
CRIPTOJUDÍAS DE PORTUGAL
II parte

¿Así que piensas que eres CRIPTOJUDÍO?

LA DIÁSPORA JUDÍA en los albores de la
colonizacion de Hispanoamérica
José

Comunidad judía de Gran Canaria:
¿QUÉ HAY DE NUEVO Y DÓNDE?

75 años de los CRISTALES ROTOS

LA HISTORIA DE LOS JUDÍOS DE SALÓNICA
y el Holocausto: una exposición
(Primera Parte)

La caída de LA CASTA SACERDOTAL
fue su merecido

YSHAC (Fernando) Cardoso
(1603/4-1683)

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N.168 julio – septiembre 2013 Tamuz – Elul 5773

DEF-REV. MAGUEN 168

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Nuestros valores: SOLIDARIDAD
Entre las cosas que oímos al rabino Eli Bittán en sus continuas disertaciones
ante audiencias gentiles es que los judíos somos iguales a los otros pueblos, pero
nos diferenciamos de los demás por el apego al kashrut, unas normas dietéticas
que marcan nuestra vida, y moldean en cierta forma nuestras relaciones. Más allá
de esta consideración psicorreligiosa, otro elemento que hace al judío diferente al
entorno en el que estamos es su conciencia con la solidaridad como responsabilidad,
no solo religiosa, sino moral. A ella se apegan todos, sean observantes o no, por lo
que constituye un elemento de identidad básico entre judíos.
La hermandad, no solo expresada en palabras, sino básicamente en acciones,
en el que otra persona se siente en la obligación de tenderle una mano a quien
la necesite solo por el hecho de saberlo de su propio pueblo, ha logrado que
las comunidades judías puedan sobreponerse a las circunstancias adversas, por
muy extremas que estas sean: se demostró en tiempos de la Inquisición, cuando
los conversos emigraban secretamente hacia las comunidades de los Balcanes
o de Holanda, y rápidamente eran absorbidos por sus hermanos israelitas,
como también después de la II Guerra Mundial, que ayudaron a levantar a los
sobrevivientes del Holocausto, los cuales habían perdido absolutamente todo, y
no es una manera de hablar.
La solidaridad como cultura es una fortaleza que en Venezuela ha ido cogiendo
forma: desde la red de asistencia comunitaria, con instituciones donde concurren
sefardíes y askenazíes por igual para ayudar al prójimo, como también las
numerosas instituciones voluntarias, fundadas por judíos, con miras a satisfacer
necesidades de la sociedad general en la que estamos inmersos. Es, en definitiva,
el mejor ejemplo que se puede dar al mundo.
En una época de convulsión y de privaciones, de incertidumbre, recordar
este valor es un deber. Responder al llamado de quienes son vulnerables a los
embates de la economía siempre ha dado réditos: de allí surgen líderes que
comprenden mejor el valor de tener una comunidad organizada y sustentada por
la responsabilidad; de allí surge un pueblo con conciencia colectiva, autónomo,
con capacidad de aportar y de hacer el bien a los demás.

Índice

Acto de reconocimiento bajo la sucá  AIV honró a sus expresidentes con el BOTÓN DE ORO

Histórico encuentro en una sucá   LÍDERES RELIGIOSOS del país
se reunieron en la AIV

Premio Comunitario AIV otorga PREMIO AL MÉRITO COMUNITARIO a Hillo Ostfeld

CESC ENTREGÓ LIBROS a los nuevos bachilleres del Colegio Moral y Luces

De Noráfrica venimos  MARRUECOS: una exposición del MUSEO SEFARDÍ DE CARACAS

Enviado por el Departamento Rabínico de la AIV Rabino Samuel Garzón amplió sus
estudios de KASHRUT EN ISRAEL

NUESTRA AKEDÁ (Sacrificio)

¿LADRONES EN EL TEMPLO o mensajeros sagrados?

ROSH HASHANÁ y Diógenes

RECORDANDO AL RABINO OVADIA YOSEF, zatzal, paz en su santa memoria

DESCUBREN EL SIDUR MÁS ANTIGUO del mundo

Entrevista a los protagonistas  Así PORTUGAL RESTITUYÓ LA NACIONALIDAD a los sefardíes

«MARIA, hermana de Aarão, toca tu pandero» MÚSICA EN LA VIDA de las mujeres
criptojudías de Portugal (Primera Parte)

ISABEL LUÍS, LA BONITA: puesta en la casa del infierno por volverse loca

PLURILINGÜISMO y PANEUROPEÍSMO en la canción tradicional de El buen viejo

Qué significa LIBERTAD para Emmanuel Levinas

Presencia sefardí en MÉXICO

PROMINENTES MUJERES en la judería medieval

«¿Tu madre te ha dicho que SOMOS SEFARDITAS?»

 

N.167 Abril – Junio 2013 Nisán – Siván 5773

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ALGO ESTÁ CAMBIANDO

A veces las cosas mudan y cualquiera que haya estado ahí frente a ellas no ha notado lo que está pasando ante sus ojos. Algo así sucede con la comunidad judía de Venezuela, que a lo largo de los últimos diez años se ha ido transformando, no solo por el fenómeno de la emigración, sino porque la composición de la familia ha variado y por el renovado influjo de la religión.
Antes, cuando se preguntaba cómo estaba constituida la comunidad judía del país, se solía decir que esta era mitad askenazí, mitad sefardí, ambas comunidades estructuradas por separado, aunque había espacios en que las dos kehilot se encontraban para cooperar y ofrecerles a los judíos mayores posibilidades de desarrollo personal y asegurarse la continuidad: el Sistema Educativo Comunitario, el Nuevo Mundo Israelita, Hebraica, el Bet Avot, el Centro Clínico Yolanda Katz, la CAIV, toda la red Yájad y finalmente el Vaad Hakehilot.
Pero, algo sucedió en esos espacios donde los jóvenes de ambas comunidades comenzaron a formar hogares interétnicos, por lo que elementos de identidad de ambos grupos comenzaron a mezclarse. Dicho de otra forma, el guefilte fish comenzó a convivir con el pescado cocho en la mesa de los judíos venezolanos. Ahora bien, desde el Centro de Estudios Sefardíes de Caracas, tal como lo hemos visto en un trabajo que traemos en este número sobre identidad judía en Venezuela, nos hemos empezado a preguntar cuáles son los elementos culturales que predominan en esos hogares, que poco a poco se están convirtiendo en mayoría en el país. ¿Son sefardíes? ¿Son askenazíes? ¿Qué comen en Rosh Hashaná? ¿En las casas se habla o se entiende el haketía, el yidis o ninguno de los anteriores? ¿Qué papel tiene lo israelí y el hebreo? ¿Y qué elementos de la cultura venezolana y de la globalización están presentes? Así mismo, nos tratamos de acercar a la respuesta a la pregunta de qué hace que un joven askefardí se incline más por uno o por otro núsaj al momento de rezar, que se sienta más cómodo entre sus pares sefardíes o askenazíes o si les es indistinto o traten de buscar una tercera vía, representada por lo «israelí».
Son algunas preguntas que nos rondan en la cabeza y que son importantes al momento de planificar actividades que tienen que ver con la cultura, y por ende de la educación judía formal e informal, pues desde ambas kehilot se hacen esfuerzos para mantener aquellos elementos que tienen que ver con el origen étnico y geográfico, ya sea Marruecos o Rumania, el mundo de Sefarad o de la Yidishkait, o de introducir elementos de identidad que se desprenden desde Israel, o que están en el aire en Venezuela, y quizá valga la pena repensar, pues las cosas han estado cambiando, aunque no nos hayamos dado cuenta.
Índice
CESC presentó un conversatorio sobre el libro PERMÍTANME CONTARLES
AIV homenajeó a los voluntarios de la HEBRÁ KADISHÁ HESED VE’EMET
CONGRESO JUDÍO MUNDIAL realizó XIV Asamblea Plenaria
II Cumbre de la Plataforma Erensya se realizó en Estambul
AIV REALIZÓ HILULÁ de Rabí Shimón Bar Yojái Z’Y’A
LA HILULÁ de rabí Shimón Bar Yojái
LA FAMILIA GÓMEZ: los primeros judíos neoyorquinos
De María a Josefina: EXOGAMIA Y SUPERVIVENCIA JUDÍA en la comunidad sefardita curazoleña
Hacia un nuevo tipo de IDENTIDAD del judío venezolano
UNA RARA CANCIÓN sefardí de Marruecos
EL RICO LEGADO de los judíos sefardíes en la España musulmana
MEDITACIÓN JUDÍA: práctica moderna, técnica ancestral
EL KASHRUT, ¿POR QUÉ?
FYODOR DOSTOEVSKY, Los Hermanos Karamazov y el libelo del crimen ritual
En la lucha por preservar el JUDEOKACHANÍ antes de que desaparezca
AUSENCIA DE SEFARDÍES en los billetes produce controversia en Israel

N.166 Enero – Marzo 2013 Tevet – Adar 5773

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La libertad

El término con el que los judíos relacionamos nuestra fiesta de Pésaj es, sin duda, tiempo de libertad, zmán jeruteinu, como se dice en hebreo. En estos tiempos, en el que se han corrompido en la mente de mucho este vocablo, así como otros como amor, respeto o tolerancia, u otros que tienen que ver con el ámbito político, económico y social, siempre es bueno recordar el valor que tradicionalmente se la ha dado, sobre todo en estos días cuando recordamos que a nuestro pueblo se le otorgó, por la intervención directa de Di-os, al permitirnos salir de Egipto.
La libertad es una condición inherente al ser humano, que fue creado con capacidad para discernir y decidir. El someterse a la voluntad de otro, es decir, la esclavitud, representa la negación de cada individuo como persona. Si bien en cierto que en los pasajes de la Biblia se contempla la existencia de la esclavitud, para pagar una deuda o por otra circunstancia, hay una providencia dentro de la Ley que prohíbe que esta se extienda más de siete años, con sendas penas para amo y esclavo: al primero por querer retener a una persona a pesar de su obligación de darle la libertad; el segundo, por la posibilidad de haberse acostumbrado a vivir en cadenas. Ambas condiciones son producto de la falta de libertad y nuestras escrituras las condenan. El castigo para el siervo que no quería liberarse era cortarle la oreja, como estigma infamante por esta falta. La mansedumbre, el sometimiento, la obediencia acrítica, la anulación de la voluntad propia para adoptar incondicionalmente la visión y la voluntad del amo, el jefe o el líder tienen que ver, desde el punto de los sabios, a la idolatría, de la que precisamente escapamos cuando salimos de las garras del Faraón de Egipto.
Una de las lecturas que se les da al pasaje de las plagas en la hagadá de Pésaj es precisamente el derribamiento de los dioses egipcios: cada una de ellas representa el triunfo de la verdad sobre un ídolo falso: así la oscuridad vencía a Amón-Ra, el dios del sol; la sangre en el río a Osiris, dios del Nilo; la enfermedad del ganado acababa con el mito de Apis; las ranas desafiaron al dios-halcón Horus; y así por el estilo hasta llegar al propio faraón, divinidad hecha persona, que vio morir a su primogénito, heredero de esta religión de Estado en la que un mortal se atribuyó a sí mismo la categoría que solo pertenece a Di-os. Para muchos, las plagas de Egipto no solo eran para convencer al Faraón de que dejara salir a Israel, sino para convencer a los israelitas de que debían escapar de allí, es decir, convencer al pueblo de que debía dejar la esclavitud, la cual, a pesar de que implica trabajos duros, también le resta responsabilidad al individuo de su propia existencia, ya que es el amo el que debe proveerles de casa, salud y alimentación. En el desierto, lejos de las comodidades de Egipto, muchos israelitas querían regresarse, porque el depender de otros, física, anímica y espiritualmente, tiene un gran poder de seducción sobre las masas. La libertad implica la asunción de responsabilidades y de límites, mediante las leyes, que ayudan al individuo a desarrollarse como un ser humano pleno, capaz de procurarse el pan con el trabajo propio, lo que le permite una independencia frente a cualquiera que pretenda ser su amo, su líder, su patria… Que cada Pésaj sea para nosotros un recordatorio de que alguna vez fuimos esclavos, pero que ahora disfrutamos de una libertad física y espiritual, que abolió dentro de nosotros las ataduras a los dioses falsos, para muchos años.
Índice
AIV estrena nueva Junta Directiva
“Todos serán llamados para trabajar por la comunidad”
“La comunidad necesita continuidad”
MICHAËL DE SAINT-CHERON ENTREVISTA A ELIE WIESEL
AIV realizó Asamblea Ordinaria anual
Museo Sefardí inauguró exposición sobre la Shoá
Auschwitz en el cine y la televisión•
Al último sobrebiviente
MICHAËL DE SAINT-CHERON ENTREVISTA A ELIE WIESEL