N.161 Octubre – Diciembre 2011 Tishrí – Kislev 5772

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CHOCRÓN: EL GRAN AUSENTE

La muerte de cualquier persona siempre nos resulta temprana y su llegada nos despierta cierto estupor y sorpresa. Así, el domingo 8 de noviembre cuando se corrió la noticia de la desaparición física de Isaac Chocrón (Z’L), integrante indudable de la trilogía modernizadora del teatro venezolano, junto a Cabrujas y Chalbaud, su partida, como una impertinencia más, nos tomó desprevenidos. Chocrón, el primero que introdujo en la literatura venezolana el tema de la comunidad judía local, con su desparpajo e irreverencia, si no es el más conocido, sí uno de los personajes más conspicuos de la kehiláen la historia de nuestro país.

Padre innegable del concepto en Venezuela de «familia elegida», inspirado quizás en el dicho anglosajón «los amigos son la familia que se nos permite escoger», con la que él englobaba a todas aquellas personas que, por no compartir nexos sanguíneos, no por ello dejaban de establecer lazos fraternales a partir del cariño, el respeto, los intereses comunes y la amistad, a veces más fuertes que los que se comparten con los hermanos carnales, Chocrón supo entender que en ese círculo estaba también su comunidad, a la que honró en vida donándole todos sus manuscritos y haciendo posible la sala de lectura que lleva su nombre en el Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel, de la Asociación Israelita de Venezuela.

Los ritos que conlleva el duelo judío tienen dos propósitos: brindarles consuelo a los deudos (nihum avelim) y honrar al difunto (kevod hamet). Para esto último, la AIV organizó un homenaje el 11 de diciembre, el en que la familia elegida por Chocrón, judíos y gentiles, lo recordaron en una especie de «shloshim» cultural. No obstante, en este paralelo queda aún pendiente la tarea de ayudar a los deudos a superar la pérdida del hermano ausente, Chocrón, y para ello el Centro de Estudios Sefardíes de Caracas dedicará las páginas de su próximo número única y exclusivamente a analizar la obra y el impacto de la temprana desaparición, a los 81 años, de este «pariente», que se fue, y nos ha dejado una inexplicable tristeza, y que nos sirva de consuelo a quienes estamos por asimilar aún el impacto real de su obra.

Índice
ASOCIACIÓN ISRAELITA DE VENEZUELA homenajeó a tres grandes voluntarios
Recuadro: ENTENDER EL FASCISMO MEDIANTE EL CINE
VIENNA KLEZMER BAND trajo el yiddisha Caracas
Recuadro: Objetos y memorias en el MUSEO SEFARDÍ DE CARACAS
SOFÍA NOEL: adiós a la pionera de la canción sefardí en España
Nos dejó el doctor ABELARDO CORONADO REYES
Recuadro: LA EXPOSICIÓN VISADOS PARA LA LIBERTAD pasó por la UCV
Aquiba Benarroch y Yechayahu Leibovitz unidos por la filosofía judía
ELÍAS FARACHE: LEIBOVITZ ES UN ÍCONO DEL JUDAÍSMO DE NUESTRO DÍAS
AHOT KETANÁ: el lamento de Rosh Hashaná
Sovre la PRENSA DJUDIA en Turkia* / Segunda parte
UNA LENGUA EN EL INFIERNO: el judeoespañol en los campos de exterminio
Recuadro: Nueva ley permite a los judíos griegos RECUPERAR LA NACIONALIDAD
Recuadro: Recogen firmas para salvar la Autoridad Nasionala del Ladino

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N.160 Julio – Septiembre 2011 Tamuz – Elul 5771

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El profesor de judeoespañol de la Universidad Ben Gurión y rabino de origen bosniaco Eliézer Papo, en una conferencia ofrecida en el Instituto Cervantes de Sofía a los asistentes a la I Cumbre de la Plataforma Erensya, organizada por la Casa Sefarad-Israel de España y el Centro Shalom de Bulgaria, al referirse al futuro del ladino contó una anécdota: recién llegado a Israel se hizo amigo de un rabino alepino, con el que fue a una de esas reuniones sobre el dialecto judío del idioma de Cervantes. Al salir su colega sirio le dijo: «nosotros nunca hablamos el judeoárabe, ni cantamos canciones en ese idioma, ni nos importa si se habla, si se cuenta, si hay una tradición así o asado; pero, ustedes los sefardíes organizan conferencias, hablan de sus canciones, se pelean por si un dicho es de esta u otra manera, que si en casa se comía esto o aquello, que si una palabra se usa de esta u otra forma, y al final de la jornada, se sientan a llorar porque el judeoespañol ya no se habla más».

Con este cuento, Papo no hace sino retratar el estado actual de la lengua ancestral de los judíos expulsos de España (ya sea yudezmo o jaquetía) y su futuro. Si bien hay un tono optimista en las palabras del joven rabino, también se nota que el porvenir de la lengua quedará limitada a la curiosidad de estudiosos y académicos, y que su valor como medio de comunicación, ya sea en el seno de la casa, o en el campo más abierto de la literatura o las artes escénicas, tiene sus días contados. La pregunta es la siguiente: ¿nos sentamos o no a llorar por la muerte del judeoespañol? Si nos propusiéramos hacer un número de Maguén-Escudo escrito todo en jaquetía, ¿sería comprendido por nuestros lectores? ¿Habrá suficientes artículos para llenar sus 72 páginas? ¿Empezaría la gente a «adrear» en sus casas relegando el español moderno? Y por otro lado, ¿está llamada nuestra generación a recitar el kadish por un bien cultural como este? La respuesta es incierta y quizá debamos decirla en ladino: está hazina ama ainda no está muerta.

En Plovdiv (la antigua Filibé o Filipópolis en Bulgaria) un grupo de mujeres y hombres de edad avanzada fundaron el Klubo del Ladino, y de esta maneramantienen viva la tradición en una comunidad que hoy cuenta con 450 inscritos de los cuales solo 46 judíos, según palabras de la tante Sophie Danon. El pueblo judío sabe resucitar idiomas: con la ayuda de Ben Yehuda rescató el hebreo de las cuatro paredes de las sinagogas y lo hizo una lengua vibrante y moderna, con la que Israel edita tratados de nanorrobótica. Es cuestión de propósito y de acción. Por lo tanto, ¡No hay que sentarse a llorar a las orillas de los ríos de Babilonia, sino trabajar! Buena anyada tengan todos.

Índice
La Exposición VISADOS PARA LA LIBERTAD fue presentada en la UCAB-Coro
MOR KARBASI, mucho más que voz
Lanzan libro «La identidad secreta de Francisco de Miranda» de José Chocrón Cohén
5 DE JULIO: un movimiento civil promovido por judíos, masones y librepensadores
Venezuela presente en la I CUMBRE DE LA PLATAFORMA ERENSYA EN BULGARIA
El CESC inició un nuevo ciclo de la cátedra de pensamiento judío contemporáneo en la UCV
HALLAN EL OSARIO DE UNA NIETA DE CAIFÁS de hace dos mil años
JACOBO CARCIENTE narró la vivencia de los judíos húngaros durante la ocupación nazi

N.159 Abril – Junio 2011 Nisan – Sivan 5771

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200 años.

Al celebrarse los doscientos años de la independencia de nuestro país del Imperio Español, el mismo que trescientos años antes había expulsado a los judíos y había lanzado a la vez a sus conquistadores a estas costas americanas, celebramos igualmente los doscientos años de nuestra presencia en Venezuela, ya no como conversos ni a calladas, sino abiertamente como judíos orgullosos de nuestro pasado y del potencial que podíamos desarrollar en estas nuevas tierras de promisión, libres de la persecución de la Inquisición y de los estigmas de sangre, que siguieron imperando en la Metrópolis durante unas décadas más.

En la primera constitución de la Venezuela republicana se decreta la «tolerancia de cultos» como uno de los actos fundacionales de la revolución independentista, lo cual era una invitación abierta a asentarse en estas tierras los judíos de las Antillas, en especial a los de Curazao, con quienes los mantuanos criollos habían tenido contacto mediante el contrabando, con el que los criollos burlaban las leyes monopólicas españolas que obligaban a comerciar los productos agrícolas, especialmente el cacao, la caña de azúcar y posteriormente el café, únicamente con la península.

Junto con los quesos tipo Gouda, los encajes de Amberes y la cristalería de Bohemia que los «piratas» holandeses, valga la aclaración, judíos curazoleños, estos trajeron a Venezuela libros e ideas libertarias que germinaron entre cierta elite caraqueña que, posteriormente, encabezaría la gesta libertadora. La independencia venezolana, primera en las costas caribeñas de Tierra Firme, fue una oportunidad para el reencuentro de los judíos descendientes de los expulsados de España y Portugal con la cultura hispánica, de la cual nunca se desligaron, ya sea por sus apellidos o por su idioma (el papiamento, como creación sefardí, tiene como base el portugués y como fuente léxica al español), y por ello se dio de forma natural y armónica, interrumpido durante algunos años por los motines antisemitas de Coro, impulsado más por los intereses económicos del general Falcón que un sentimiento popular, y la prueba está, que pasado el tiempo, estos judíos retornaron a la primera capital colonial de Venezuela y allí dejaron huella hasta el día de hoy.

En este momento, en que la comunidad judía se ha visto mermada en su número, debido a una emigración como consecuencia de múltiples factores entre los que no se pueden ignorar las diversas expresiones hostiles emanadas desde las cúpulas del poder político a través de los medios oficiales y oficialistas, es propicio revisar la historia patria para rescatar los momentos gloriosos de una Venezuela que, como acto de filantropía, fue pionera en América en abrir sus puertas y asegurarnos que el horror de la Inquisición no tendría lugar en su tierra libre.

Índice
Hilulá de Rabí Shimón Bar Yohai, una tradición que se renueva sin perder su esencia y vigencia
Exitosa exposición itinerante Visados para la libertad llega a la UCV
Autorizaron a la AIV a vender sus acciones en el CMYK
Un curso que invitó a releer a KAFKA
Corte Rabínica de Israel RECONOCEN COMO JUDÍOS A LOS CHUETAS DE MALLORCA
ELÍAS DAVID CURIEL: el poeta coriano del aislamiento
Historia de las comunidades judías de ASTURIAS
Conjeturas del ANTISEMITISMO en el período medieval
LA GRANADA JUDÍA DE LOS ZIRÍES
LOS CUENTOS DE YOHÁ: tradiciones sefardí, árabe-islámica y universal
Panorama de la canción JUDEOESPAÑOLA
El casamiento de mis padres en ALCÁZAR KEBIR
LA POLIGAMIA en Israel
JUDÍO, pero buena gente
AL RESCATE del ladino bosnio

N.158 Enero – Marzo 2011 Shevat – Adar 5771

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EDITORIAL

La palabra

En el judaísmo, la palabra tiene un papel central. Di-os creó el mundo mediante esta y cada manifestación de teofanía llegó hasta nosotros como fonemas y morfemas. El título de «pueblo del libro» que los musulmanes atribuyen a los judíos, según lo expresa el propio Corán, no es fortuita ni un recurso literario al azar, sino que describe con precisión la esencia misma del judaísmo: sus sefarim, o rollos de pergamino donde están escritos los textos bíblicos, y sus libros, en los que los escritores religiosos y laicos han volcado sus saberes, sus reflexiones, sus imaginarios y toda su creatividad.

Es por eso, que la presencia de una biblioteca en cualquier institución cultural que se precie no puede tomarse como un lujo, sino como una necesidad para la concreción de su misión y visión. En estos momentos, la biblioteca del Centro de Estudios Sefardíes de Caracas es un proyecto que necesita de apoyo: no solo se trata de asegurarnos un lugar en los espacios que las oficinas administrativas van a dejar en la sede de Maripérez, sino de hacer de esta un lugar de consulta, de investigación, de intercambio entre judíos y todos aquellos que necesiten obtener información o que sientan curiosidad por conocernos. La biblioteca del CESC es, junto al Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel son los dos brazos culturales con que la comunidad judía entera va a mostrar ante el público venezolano su verdadero rostro.

Esta debe ser una parte integral de nuestra institución; pero, no a espaldas de otras similares como la Leo y Anita Blum de la UIC o la del Liceo Moral y Luces. Todas deben complementarse con el establecimiento de una red virtual en el que se sepa en cuál estante de cuál institución está el texto que se anda buscando.

Muchos han comprendido el verdadero valor de una biblioteca judía, no solo adentro sino también afuera. Tal es el caso de don Ricardo Ramos, un ingeniero español que vivió durante muchos años en Venezuela y que actualmente reside en Alicante, que, de manera voluntaria y desinteresada, donó seiscientos libros al CESC en 2009 y que acaba de completar un segundo envío en iguales condiciones con cincuenta textos más, la mayoría de ellos recién adquiridos, todos especializados en el tema de la Inquisición. El gesto de Ramos, más que llenarnos de agradecimiento, nos obliga a concretar el proyecto de la biblioteca, que es un compromiso de la Asociación Israelita de Venezuela y su nueva junta directiva, a la que saludamos desde estas líneas, con él y con nosotros mismos, que nos hemos puesto como meta servir de puente entre la comunidad judía y el resto de la sociedad de la que formamos parte mediante la cultura, la educación y la palabra.

Índice
HAIM BENTOLILA tomó las riendas de la AIV, Por Néstor Luís Garrido
Nueva junta directiva de la AIV
Un grupo de estudiantes de sociología de la UCAB recorre la AIV, Por Natán Naé
VISADOS PARA LA LIBERTAD se pasea por Caracas, Por Abel Flores
La razón de los VENCIDOS, Por Míriam Harrar de Bierman
Los judíos y LAS BRIGADAS INTERNACIONALES, Por Momy Sultán
EL ANTISEMITISMO DE FRANCO: MI EXPERIENCIA PERSONAL, Por Aquiba Benarroch
EDIRNE Y SU COMUNIDAD JUDÍA a finales del siglo XIX, Por Erol Kaher
TEMUCO: Génesis de una comunidad, Por Moisés Hassón Camhi
BURGUILLOS DEL CERRO y sus judíos, Por Dr. Alberto Osorio Osorio
LA «APERTURA» RABÍNICA SEFARDÍ en la Trípoli del siglo XIX: examen de un mito moderno en el contexto, Por Harvey E. Goldberg
LOS PROCESOS DE LUIS DE CARVAJAL en película, ópera y teatro, Por José Schraibman
Abraham Benarroch Béker presidirá la Sociedad Venezolana de Geotecnia
UNA CANCIÓN SEFARDÍ de Rodas y una alboreá gitana andaluza, Por José Manuel Pedrosa
CONVERTITO, Por Adam Kirsh
Se celebró en Palma de Mallorca la I Jornada Internacional de Chuetas, Por Natán Naé