El Barrio Hebreo de Melilla

Mohamed Baghdad

Mi barrio está situado justo al lado del colegio Mediterráneo. Tiene muchos callejones y escaleras muy estrechas, que apenas los coches pueden circularpor allí.
No contamos con zonas verdes, ni lugares para que los niños puedan jugar.
Hoy en día, solo podemos encontrar tres o cuatro hebreos en esta zona; la mayoría se ha mudado y otros han muerto.

Como sabemos, antiguamente no había lavadoras para lavar la ropa y las mujeres de esa época bajaban a la fuente para lavar la ropa, justo al lado del colegio Mediterráneo.
Ya no podemos ver y apreciar esa «fuente».

También en este barrio podemos ver muchos grupos de personas (adolescentes, padres, mujeres) que están metidos en las drogas. Si los niños ven lo que están haciendo esas personas, en un futuro harán lo mismo. Eso es un mal ejemplo. La policía no pasa por aquí muy a menudo, de hecho no suele haber problemas.

En definitiva, así es mi barrio. No contamos con mucha ayuda para mejorarlo, por eso se pide la mejor ayuda de la ciudad de Melilla y de su presidente para mejorar las condiciones de vida del Barrio Hebreo.

Historia del barrio.

Según datos de internet, en 1888 se sitúan 46 habitantes hebreos en la ciudad vieja de Melilla, tres en la Alcazaba, y 108 en el Mantelete. Desde estas fechas los hebreos comienzan a trabajar en el comercio, y son los primeros –y durante mucho tiempo los únicos– que manejaban el mercado de exportación de materias primas marroquíes, a la vez que importaban de Europa artículos que vendían en el interior del reino magrebí.

Las obras del puerto comenzaron en 1902, y en 1904 aparece el segundo componente de la comunidad israelita melillense, los toshabim, judíos magrebíes que abandonaron sus zonas rurales huyendo del acoso que sufren en las guerras dinásticas en el sultanato de Fez.

En 1963 aparecieron los primeros hebreos anotados en los registros vecinales del barrio. Se trataba de tetuaníes.