CESC nombró miembro honorario a HERMÁN HENRÍQUEZ, Por Néstor Luís Garrido

El Centro de Estudios Sefardíes de Caracas, órgano cultural de la Asociación Israelita de Venezuela, nombró como miembro honorario a Herman Henríquez, presidente de la Fundación del Patrimonio Cultural Hebreo Falconiano (FPCHF), por la incansable labor en pro de la refacción y conservación del cementerio judío de Coro y de la sala de oración, ubicada en la antigua casa de los Senior en esa ciudad, actualmente en manos de la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda.

El acto se realizó el 21 de octubre en la sede de la AIV en Maripérez, y conjuntamente se entregaron placas de agradecimiento a Thelma Henríquez, quien con su hermano son de los pocos descendientes de las familias originarias de la comunidad de Coro que se mantienen judíos; a Abelardo Coronado, por su trabajo como vicepresidente de la FPCHF; y a la Constructora Sambil, que donó materiales y trabajo para la refacción del camposanto, y que estuvo representada por Ilana Béker y Dita Cohén.

Al acto asistieron numerosas personalidades del mundo cultural del Estado Falcón, como el arzobispo de Coro, Roberto Lückert; el ex gobernador del estado, José Curiel; la investigadora de la vida de la comunidad judía de la ciudad, Blanca de Lima; el director del Museo Diocesano de Coro, Numa Rivero; así como amigos y parientes que llegaron desde Falcón a Caracas para presenciar este momento, que se unieron al público local.

Igualmente, en este homenaje, con Alberto Moryusef como maestro de ceremonias. La AIV homenajeó también al doctor Abelardo Coronado y a la Constructora Sambil vieron presentes los miembros de la junta directiva de la Asociación Israelita de Venezuela, encabezado por su presidente David Benzaquén, y los del Centro de Estudios Sefardíes de Caracas, al mando de Míriam Harrar de Bierman, quienes en sendos discursos destacaron la importancia que tiene para la comunidad judía venezolana la preservación de la memoria de la que fue la kehilá primigenia del país.

En sus palabras de agradecimiento, Herman Henríquez destacó el valor de defender y preservar el cementerio judío en uso más antiguo de América del sur, labor en la que han colaborado estrechamente la AIV y los parientes y amigos corianos que han hecho de esto una causa, a la vez que llamó la atención sobre las pésimas condiciones de la sala de oración, cuya estructura está cayéndose, por lo que insistió en la necesidad de rescatar de allí el mobiliario, que la fundación que él preside dio en comodato a la UNEFM.

Textos y fotos: Néstor Luis Garrido