ASOCIACIÓN ISRAELITA DE VENEZUELA homenajeó a tres grandes voluntarios

Priscila Abecasis, Estrellita Chocrón y José Chocrón Cohén

ASOCIACIÓN ISRAELITA DE VENEZUELA

homenajeó a tres grandes voluntarios

Alan Glasermann

El 23 de octubre se llevó a cabo, en el Auditorio Elías Benaím Pilo (Z´L) de la Asociación Israelita de Venezuela, la entrega del Botón de Oro, el cual premia la labor de los voluntarios de esta institución. Este año los condecorados fueron Priscila Abecasis, Estrellita Chocrón y José Chocrón.

Daniel Benhamou Edderai, maestro de ceremonia y secretario ejecutivo de la AIV, enunció: «La junta directiva de la Asociación Israelita de Venezuela otorga el Botón de Oro a aquellos miembros cuyo ejemplo ayuda a estimular el sentido de pertenencia a la institución y al pueblo judío, sirviendo de estímulo a las nuevas generaciones».

Como lo destacó el presidente de la institución, Haim Bentolila, en su discurso, «los tres son personas de quilates en todo lo referente a cultura, conocimiento y técnicas de comunicación, experiencia que han puesto al servicio de nuestra comunidad sin ningún reparo y sin ninguna recompensa que no sea la profunda satisfacción del deber y la misión cumplida», tal como se puede leer en el discurso que reproducimos a continuación:

Haim Bentolila: tres gigantes de la hasbará:

«Nos reunimos aquí, en salida de Pascuas[de Tishrí], para cerrar, con “botón de oro”, este mes de fiestas y celebraciones religiosas, que fundamentan nuestra fe y quehacer comunitario.

»Nuestra institución cuenta con muchos colaboradores que aportan de sí lo más valioso que tienen: ellos mismos, su tiempo y su sapiencia. Es el caso de los homenajeados de hoy: Estrella, Priscila y José.

»Los tres son personas de quilates en todo lo referente a cultura, conocimiento y técnicas de comunicación, conocimientos y experiencia que han puesto al servicio de nuestra comunidad sin ningún reparo y sin ninguna recompensa que no sea la profunda satisfacción del deber y la misión cumplida.

Priscila y Estrella fueron, en su momento, directoras de nuestro semanario, Nuevo Mundo Israelita. Lo hicieron con la responsabilidad profesional de quienes construyen los cimientos para el futuro, un futuro que ha sido gratificante. Junto con nuestro poeta e historiador José, se reúnen cotidianamente para revisar, opinar y ayudar en la conformación de muchas actividades de índole comunicacional, pero específicamente en lo referente al Nuevo Mundo Israelita.

Y es aquí donde quiero hacer especial énfasis: nuestra comunidad sometida al escrutinio de propios y extraños, de amigos y no tan amigos (por llamarlos de alguna manera elegante), necesita de las mejores cabezas y experiencias para conformar un medio de comunicación que sea judío, que sea formativo, que sea informativo y que, además, no cause problemas en estos tiempos de franca y evidente zozobra para quienes constituyen medios de comunicación, más aún cuando en nuestros medios tenemos el deber comunitario de informar, y de hacer algo que resulta hasta peligroso en el ambiente hostil creado a nuestro alrededor: hasbará. No estamos precisamente en el mejor lugar ni el mejor momento para defender y explicar cómodamente las cosas y eventos que suceden en Israel. No obstante, se hace. Y se hace bien.

La AIV no es particularmente consentidora ni halagadora de sus colaboradores. La actividad diaria no nos deja tiempo para agradecer y reconocer. Es un defecto, una falla quizás de origen. Este espacio anual del Botón de Oro es una de las escasas oportunidades en la cuales nos tomamos la molestia de agradecer y reconocer a quienes dan lo mejor de sí para tener lo mejor de nosotros.

¡Muchas gracias!