Apartamientos judíos en el cementerio LA PRIMAVERA DE MARACAY

Pedro Guillermo Hernández Sabatino

 

Un artículo sobre la muerte en el judaísmo (Muerte, s.f.) señala que cuando los judíos llegan a cualquier lugar de la Diáspora(1) una de sus primeras preocupaciones en la organización de la vida comunitaria es asegurar un lugar digno para enterrar a sus muertos, para cuyo efecto se suele buscar un lugar cercano al núcleo de población (s.n/p).

Acosta (2006, p.46) extrae por su parte la siguiente cita de la página Web del Centro Comunitario Lamroth Hakol, de Argentina:

«Un judío debe ser sepultado en un cementerio comunitario judío. Este acto manifiesta que así como uno quiso ser parte de la comunidad en vida, quiere seguir siendo parte de la misma aún después de su muerte…Los cementerios comunitarios judíos –a diferencia de otros cementerios privados– no son propiedad de inversores particulares, por lo tanto no tienen fines de lucro. El dinero que ingresa se redistribuye totalmente en la comunidad, para ayudar a familias e instituciones necesitadas. Ningún judío deja de ser enterrado en un cementerio comunitario por no tener medios para pagar… los únicos cementerios que pertenecen a la comunidad judía organizada y que se consideran judíos por estar bajo la supervisión rabínica, conforme a las normas de la tradición judía».

 

Ambos textos pueden tal vez explicar la presencia de dos apartamientos judíos(2) en La Primavera, un cementerio de carácter general, y por tanto abierto a diversas profesiones de fe y corrientes de pensamiento. Si bien el primer apartamiento data de la década de 1930, años críticos en la dilatada historia del pueblo hebreo, el segundo habría comenzado a funcionar hacia la década de 1970 (veintidós años después de la creación del Estado de Israel luego de culminada la Segunda Guerra Mundial), según puede colegirse de la lectura de las fechas de fallecimiento entre las lápidas que se conservan en ambos apartamientos: la fecha más tardía observada en el primero es la de Hudie Edelstein, 1968; la más temprana en el segundo corresponde a Sose de Rosentul, 1971. De manera que, aun considerando una eventual actitud discriminatoria por parte de las autoridades municipales en Maracay durante los años 30 y 40 del pasado siglo, la existencia del segundo apartamiento no deja de restar fuerza a la posibilidad de una motivación involuntaria para la creación de los apartamientos en cuestión por parte de la comunidad judía local.

 

Estos recintos son de reducida superficie, están confinados por cercas y puertas en herrería artística de extrema sencillez, poseen monumentos modestos y carecen de imágenes religiosas. En tal sentido son reflejo de las costumbres funerarias del pueblo hebreo y de la comunidad judía local, y como tal poseen significación especial dentro del conjunto de bienes culturales del cementerio La Primavera. (Gráfica 1)

 

A propósito de dichos recintos, es oportuno señalar que en el judaísmo existen normas precisas que rigen el ritual funerario, y que en general han sido seguidas por la comunidad profesante de esta fe en Venezuela.(3)

Señala Bodrodowski de Adaszko (2006) que el código de la ley judía o mishná dicta la colocación en el piso de la persona fallecida para acercarle a la tierra de donde proviene y habrá de retornar. Se cierran los ojos y la boca, y sus manos y brazos son extendidos y dispuestos a cada lado del cuerpo, el cual se cubre con una sábana, pues se considera deshonrosa la exhibición del cadáver (Fallecimiento, s.f.). Se coloca una vela encendida cerca de su cabeza en señal de respeto a su alma y para facilitar el ascenso de la misma al cielo. Se procede luego al lavado del cuerpo del mismo modo en que es lavado al nacer, labor a cargo de los miembros de la sociedad piadosa (Jevrá Kadishá) de la comunidad. Luego de un lavado meticuloso –proceso que incluye el corte de uñas y el peinado, pero que no admite el maquillaje–, el cadáver se coloca en una mortaja en señal de igualdad ante la muerte entre todos los seres humanos, y a objeto de ser sepultado directamente en tierra de acuerdo con lo escrito en Génesis (3:19): «…Ya que polvo eres y al polvo volverás». Por esta razón la ley judía prohíbe la sepultura en mausoleos y la cremación. En países donde la legislación no permite el enterramiento directo (como es el caso de Venezuela. Nota del editor: por dispensa municipal, el entierro en el cementerio judío de la AIV se hace directamente en la tierra, aunque está presente el encofrado de cemento de las partes laterales y superiores de la tumba), se recurre al uso de ataúdes en madera de pino, poco resistentes a los agentes naturales de desintegración o se les practica orificios para favorecer la acción de dichos agentes y la integración de los restos a la tierra (Muerte, op.cit.; Bodrodowski de Adaszko, op. cit.).

 

Salvo en casos de excepción, debe procurarse el enterramiento lo antes posible, preferiblemente el mismo día del fallecimiento (Fallecimiento, op. cit.). En el cementerio se lleva a cabo una breve ceremonia donde se manifiesta la aceptación de la Justicia del Decreto Divino (Tziduk Hadín) y el rabino reflexiona sobre la muerte y la persona fallecida. Seguidamente se realiza a los dolientes directos mayores de 12 años la rasgadura de sus ropas (Keriá o Kriá) en señal de dolor y angustia por la pérdida del ser querido. Luego de la aceptación, por parte de los dolientes, de los designios divinos mediante el recitado del Kadish (plegaria que culmina con las palabras «el que hace la paz en las alturas nos dará la paz a nosotros»; Muerte. op.cit., s.n./p.), se procede de inmediato al enterramiento y despedida. No se acostumbra colocar flores por ser estas símbolos de vida, hecho que puede explicar la ausencia de floreros en la mayoría de los monumentos funerarios observados en los apartamientos judíos de La Primavera. Cumplido el mes de fallecimiento –e incluso la primera semana– puede colocarse una losa (matzevá) en el lugar de sepultura; pero, se acostumbra hacerlo más bien al cabo de un año, ocasión en que culmina el duelo y se rinde homenaje (Iortzait), [Nota del editor: según la tradición askenazí se llama así, pero en la sefardí es nahalá] al difunto o difunta. La piedra es considerada un símbolo de respeto y afecto pues mantiene vivo el recuerdo de la persona fallecida (Muerte, op. cit.; Bodrodowski de Adaszko, op. cit.).

 

Señala el primero de estos últimos autores que, más allá de la colocación de la matzevá, en los cementerios judíos no se hacen monumentos funerarios, lo cual no concuerda con su presencia en los apartamientos del cementerio maracayero. En todo caso, tal como anota Bodrodowski de Adaszko, estos no deben ser ostentosos, y, a pesar de la oposición de los religiosos en extremo, además del nombre del difunto o difunta y la fecha hebrea de fallecimiento, el epitafio puede incluir el nombre secular y la fecha gregoriana de deceso. El empleo de imágenes humanas en las sepulturas se considera una violación al segundo mandamiento («no harás para ti escultura ni imagen»), y aunque la presencia de un retrato del difunto o difunta no está prohibido, es en cambio considerado de mal gusto (op. cit.), por lo que es posible que el referido precepto haya estigmatizado su uso en La Primavera. (Gráfica 2)

Los dos apartamientos, denominados Panteón de la colonia [judía] en los libros de inhumaciones de La Primavera, se localizan muy próximos uno del otro en el sector centro-oriental del cementerio y presentan una morfología similar: una planta rectangular confinada, con un solo vano de entrada guardado por una puerta metálica a dos hojas. Dicho vano comunica desde el exterior a un espacio con un mesón (donde se coloca el ataúd durante la ceremonia previa al enterramiento), transpuesto el cual se llega al área de sepulturas propiamente dicho. Ambos lucen muy descuidados y muestran señales serias de vandalismo, reflejado en la sustracción de lápidas y del material de revestimiento de los monumentos. Gráfica 3)

 

APARTAMIENTO JUDÍO N° 1 (¿década 1930- década 1960?)

Es de unos 140 m2 de superficie, tiene acceso por su lado este, y ostenta a su entrada (en una especie de vestíbulo delimitado por pilares y rejas) dos bloques, también en mampostería. Dichos bloques posiblemente habrían servido de apoyo a una superficie horizontal para conformar un mesón destinado a soportar los ataúdes durante la ceremonia previa al enterramiento (Gráfica 4).

 

Este apartamiento, en condiciones de abandono y alto deterioro, está totalmente ocupado y contiene veintiocho monumentos, levantados –de acuerdo con los epitafios en las lápidas que se conservan– entre las décadas de 1930 y 1960. Dieciocho de estos monumentos tienen su cabecera al oeste, de manera que cumplen con la disposición de orientar los cuerpos hacia Jerusalén (hacia el este). El resto se orienta en dirección sur-norte (también admitida por los preceptos de esta fe), salvo uno, que lo hace en dirección norte-sur. Existe además un lote cubierto solo por una delgada placa de hormigón sin indicio alguno de identificación, razón por la cual no puede afirmarse acerca de la presencia de restos humanos en el sitio (Gráfica 5).

Por lo general, los monumentos que conservan epitafios muestran inscripciones en hebreo e incluyen el nombre secular y el año gregoriano de fallecimiento. La estrella de David es la única imagen que ha podido observarse en ellos.

 

La relación de los monumentos funerarios es la siguiente: (Gráfica 6)

  1. Mauricio (?) Bilaun (?)(*1927/+1952). Tumba de un cuerpo en granito artificial blanco, con pilares e indicios de cerramiento en cadenas. Sobre el cuerpo, cipo bajo en granito artificial, con indicios de haber sostenido un objeto, posiblemente una lápida en mármol, parte de cuyos posibles fragmentos permanecen sueltos en la oquedad del cipo y presentan inscripciones en hebreo. A la cabecera, estela en granito artificial blanco con estrella de David y epitafio: «Mauricio [?] Bilaun [?]/ Nació en Nancy-Francia/el 30-5 [?]- 1927/Murió/el 9-7-1952/Q.E.P.D./Rdo. de sus/padres». Orientación OE.

 

  1. ¿Isaac Albo? (*1900-ƒ1952). Tumba de un cuerpo en granito, con pilares e indicios de cerramiento en cadenas. Losa en granito con cipo bajo del mismo material, el cual muestra indicios de haber sustentado un cuerpo, tal vez la lápida que permanece suelta en la oquedad del cipo, realizada en mármol, con inscripciones en hebreo y español, y con estrella de David y epitafio: «Isaac Albo/Nació 1900/Murió el/11 de diciembre de 1952/Rdo. de su esposa/e hijos». A la cabecera, obelisco revestido en granito, cuya cara este ha perdido la placa de revestimiento. Orientación OE.

 

  1. (Sin identificación de la persona fallecida-s.i., sin fecha de fallecimiento-s.f.). Tumba sarcófago (2) de un cuerpo, en granito artificial. A la cabecera, estela de granito pintada en blanco, con estrella de David. En el extremo inferior del cuerpo de la tumba, florero en granito artificial. Orientación OE.

 

  1. Julio Klein (*1899/ƒ1953). Tumba de dos cuerpos escalonados y losa. Primer cuerpo (cuerpo inferior) en hormigón; segundo cuerpo con revestimiento en granito y delimitado por pilares en el mismo material, con vestigios de cerramiento en cadenas. Sobre la losa en granito hay un cipo de igual material, con superficie inclinada hacia el este y que soporta una lápida en mármol, con estrella de David y epitafio: «Julio Klein/*1-5-1899/Murió 8-4-1953/Rdo. de su esposa/e hijo». Orientación OE.

 

  1. Shprintza de Shadah (ƒ1939). Tumba de un cuerpo (?) en hormigón, con pilares en granito e indicios de cerramiento en cadenas. A la cabecera, cipo pedestal revestido en granito que sostiene un obelisco en el mismo material, con lápida en caliza, hoy día pintada en blanco, con inscripciones en hebreo y español, estrella de David y epitafio: «Sprintza/de Shadah/3 2 1939/Rdo. de su esposo». Orientación SN.
  2. Abram Berahas Morron (*1891/ƒ1967). Tumba sarcófago de tres cuerpos escalonados y losa. Primer cuerpo en hormigón; segundo y tercer cuerpo revestidos en granito artificial, el mismo material de la losa. Sobre la losa, cipo bajo en granito artificial con superficie inclinada hacia el este y lápida en granito, con estrella de David y epitafio: «Abram Berahas Morron/Nació Turquía 1891/Murió Valencia 1967/Rdo. de su esposa e hijas». Orientación OE.

 

  1. (s.i., s.f.). Tumba de un cuerpo de mínimo espesor (?) revestido con placas de granito, y con pilares e indicios de cerramiento en cadenas. Cipo con revestimiento en granito, de superficie inclinada hacia el norte, con vestigios de lápida en mármol. En la oquedad del cipo permanecen sueltos algunos fragmentos de lápida en mármol, donde se distinguen la estrella de David, inscripciones en hebreo y la terminación del posible apellido de la persona difunta (…nik); no parece sin embargo que dichos fragmentos pertenezcan a esta tumba. Orientación SN.

 

  1. (s.i., s.f.). Pequeña tumba (85 x 77 cm.) de dos cuerpos escalonados en hormigón. El segundo cuerpo es de superficie inclinada hacia el norte y tiene grabada la estrella de David. A la cabecera, ostenta una especie de edículo (¿que figura un tabernáculo?). Presenta un marco en granito (posiblemente un añadido posterior) que tal vez haya servido de soporte a una lápida. Orientación SN.

 

  1. (s.i., s.f.). Monumento igual al N° 8, ya descrito, sin el marco añadido. Orientación SN.

 

  1. (s.i., s.f.). Tumba de dos cuerpos escalonados, con vestigios de revestimiento en granito. Orientación OE.
  2. (s.i., s.f.). Tumba de un cuerpo revestido en granito y losa del mismo material. Sobre la losa, cipo de escasa altura en granito y de superficie inclinada hacia el este, que muestra vestigios de haber sustentado una lápida en mármol. Orientación OE.

 

  1. (s.i., s.f.). Tumba de dos cuerpos escalonados. Primer cuerpo en hormigón; segundo cuerpo revestido en granito. Orientación OE.

 

  1. (s.i., s.f.). Tumba de un cuerpo en hormigón, con cipo bajo revestido en granito y con indicios de haber sustentado una lápida, posiblemente en mármol. Orientación OE.

 

  1. (?) Suster (?) (s.f.). Tumba de dos cuerpos escalonados y losa. Primer cuerpo en hormigón; segundo cuerpo en granito con indicios de haber estado delimitado por pilares. Losa en granito sobre la cual hay un cipo bajo en el mismo material, con superficie inclinada hacia el este y con indicios de haber sustentado un objeto, posiblemente una lápida en mármol. A la cabecera, cipo de tres cuerpos con estela, ambos en granito, con vestigios de lápida en mármol. En el extremo inferior de la pared posterior de la estela, una lápida con inscripción: «Recuerdo de sus hijos/Natán y Míriam Suster». Orientación OE.

 

  1. (s.i., s.f.). Tumba sarcófago de dos cuerpos escalonados y losa. Primer cuerpo en hormigón; segundo cuerpo y losa en granito artificial. A la cabecera, vestigios de estela, y sobre la losa, fragmentos sueltos de lápida en mármol, con inscripciones en hebreo y español, y con vestigios de epitafio. Orientación SN.

 

  1. Israel Vaisinberg (ƒ 9-3-1936). Tumba de un cuerpo en ladrillo cocido y hormigón (mampostería), de superficie inclinada hacia el este y con revestimiento en caliza. Lápida en caliza con inscripciones en hebreo y español. Orientación OE.

 

  1. Salomón Trembowla (ƒ 9-3-1942). Tumba de dos cuerpos escalonados de mínimo espesor. Primer cuerpo en hormigón; segundo cuerpo con losas 20×20 cm. blancas y negras, en mármol y caliza, respectivamente, dispuestas en damero. Pilares en granito y vestigios de cerramiento en cadenas. A la cabecera, cipo pedestal revestido en granito, que soporta un obelisco revestido en caliza, el cual muestra un epitafio en su cara sur: «Salomón/ Trembowla/Murió 9342 [sic]/Rdo. de su/familia».

 

  1. Hudie Edelstein (*1884/ƒ1968). Tumba sarcófago de tres cuerpos escalonados y losa. El primer cuerpo es en hormigón y el segundo en granito artificial gris. El tercer cuerpo está revestido en caliza y delimitado por pilares en el mismo material, con indicios de cerramiento en tubos. Losa en granito, y a la cabecera, estela también en granito, con inscripciones en hebreo y español y epitafio: «Hudie Edelstein/-Czernowitz-/1884-1968/Recuerdo de sus hijas». A ambos lados de la estela, vestigios de objetos en caliza, tal vez floreros. Sobre uno de los pilares, fragmento suelto de florero en hormigón. Orientación OE.

 

  1. (s.i., s.f.). Tumba de dos cuerpos escalonados y losa. Primer cuerpo en hormigón; segundo cuerpo con revestimiento en granito, el mismo material de la losa. Sobre la losa, un cipo bajo, también en granito, con superficie inclinada hacia el este y con indicios de haber sustentado un objeto, posiblemente una lápida en mármol. (En 2009 permanecían sobre el cipo fragmentos sueltos que permitían deducir la presencia de epitafio para una persona difunda cuyo posible apellido culminaría en «…an». (v. foto 22A-30dic-6049). Orientación OE.

 

  1. (s.i., s.f.). Tumba de un cuerpo (?) con vestigios de granitos en el borde. Pilares en granito e indicios de cerramiento en cadenas. A la cabecera, cipo pedestal revestido en granito que soporta un obelisco en el mismo material. La cara norte del obelisco fue posiblemente una lápida, tal vez en caliza y hoy ausente. Orientación SN.

 

  1. Sara Kamionski de Krasner (*1902/ƒ1966). Tumba de dos cuerpos escalonados y losa, todo revestido en caliza. Sobre la losa, cipo bajo en mármol y con superficie inclinada hacia el norte, que sostiene una lápida en el mismo material, con estrella de David y epitafio: «Sara Kamionski de Krasner/Nació el 28-12-1902/Murió el 9-7-66/ Rdo. de su esposo e hijos». Orientación SN.

 

  1. (s.i., s.f.). Tumba sarcófago de dos cuerpos escalonados y losa, esta última hoy ausente. Primer cuerpo en hormigón; segundo cuerpo revestido en granito y delimitado con pilares, cuyo único subsistente muestra vestigios de cerramiento en cadenas. A la cabecera, estela en granito sobre base de dos cuerpos del mismo material. Vestigios de lápida en mármol sobre la estela. Orientación OE.

 

  1. (s.i., s.f.). Tumba de dos cuerpos escalonados y losa. Primer cuerpo en hormigón. Segundo cuerpo revestido en granito, el mismo material de la losa. Pilares en granito con indicios de cerramiento en cadenas delimitan el segundo cuerpo. A la cabecera, cipo pedestal revestido en granito que sostiene un obelisco en el mismo material, el cual ha perdido su cara este. Sobre la losa, cipo bajo con superficie inclinada hacia el este y con indicios de haber sustentado una lápida, posiblemente en mármol. Orientación OE.

 

  1. Joel Feldblum (*1896/ƒ1956). Monumento igual al N° 23, ya descrito. El obelisco ha perdido su cúspide y la mayor parte de su cara este, cuyo fragmento subsistente, en caliza, presenta epitafio: «Joel Feldblum …/nacido en Varsovia (Polonia)/en el año 1896/falleció el 25 agosto 1956/Rdo. de su esposa e hija». Orientación OE.

 

  1. Juna Rosentul (*1879/ƒ1951). Monumento similar a los números 23 y 24, pero sin losa. La cara este del obelisco es en caliza y presenta inscripciones en hebreo y español, así como la estrella de David. Presenta epitafio: «Juna/Rosentul/nació 1879/Murió /23-6-1951/Rdo. de su/esposa/ e hijos». En la esquina inferior derecha, firma: JR González-Maracay. Orientación OE.

 

  1. Brana Udelman (*1905/ƒ5-6-1935). Tumba aplanada en hormigón, identificada por una lápida en mármol de 2x111x55 cm., con firma (Roversi-Caracas) y sobre un marco en granito artificial, el cual es de superficie inclinada de norte a sur y con altura máxima de 7 cm. La lápida presenta inscripciones en hebreo y en español, así como la estrella de David. Epitafio: «Brana Udelman/* Hotin 1905/ Maracay junio 5-193[?]». Al centro de la estrella de David, indicios de algún objeto de contorno ovalado, tal vez un retrato. Orientación NS.

 

  1. Samuel Weiss (ƒ12-10-1948). Tumba de estilo similar al de la N° 26, ya descrita, pero con lápida en granito de 4x90x58 cm., con inscripciones en hebreo y en español y estrella de David, sobre marco bajo en concreto y sin inclinación. Orientación 0E.

 

  1. Max Sukerman (*18-10-1888/ƒ18-1-1946). Tumba de un cuerpo de mínimo espesor (?) con revestimiento de losas 20×20 cm. blancas y negras, en mármol y caliza, respectivamente, dispuestas en damero. A la cabecera, cipo pedestal revestido en granito, que soportaba un obelisco revestido en el mismo material –hoy desprendido y colocado sobre la tumba– cuya cara sur muestra una lápida en caliza firmada por Lerner, con inscripciones en hebreo y español, y estrella de David. Orientación SN.

 

  1. ¿(s.i., s.f.)?. Espacio en hormigón y aplanado. No puede afirmarse ni descartarse que aloje restos humanos.

 

En comparación con el apartamiento N° 2 (década 1970 ca.), es en este primero donde se observa mayor diversidad formal en los monumentos. Pueden aquí conseguirse, en efecto, obras muy simples como las tumbas de Brana Udelman (N° 26), de Israel Vaisinberg (N° 16) y de Samuel Weiss (N° 27), las tres consistentes, respectivamente, en una lápida en mármol, en caliza y en granito, apoyada sobre un marco de superficie inclinada u horizontal en granito artificial, en mampostería revestida en caliza y en hormigón, que apenas se levanta unos centímetros del suelo. La de Udelman pudiera ser por su parte la más temprana de las producciones de la firma «F. Roversi M». encontradas en La Primavera (1935). (Gráficas 7, 8 y 9)

La tumba de Sara Kamionski de Krasner (N° 21) es representativa de los monumentos de un solo cuerpo o de dos cuerpos escalonados revestidos con piedra natural o artificial, con o sin elemento vertical y libre de pilares delimitadores. Se trata de una obra discreta y elegante, hoy en proceso de desmantelamiento para el reciclaje de las placas de caliza de su revestimiento. Es también frecuente en este apartamiento la versión con pilares delimitadores y cerramiento generalmente en cadena, como puede apreciarse en la tumba de Julio Klein (N° 4). (Gráficas 10 y 11)

El monumento de Hudie Edelstein (N° 18) es ejemplo del tipo tumba sarcófago, que, debido a la altura conferida por los tres cuerpos escalonados que lo conforman, tiende a predominar visualmente en el reducido espacio del recinto (Gráfica 12).

Son particularmente recurrentes las tumbas con cipos en forma de obelisco, de las cuales es representativo el monumento de Juna Rosentul (N° 25), posiblemente construido por la firma marmolista local «J.R. González» (Gráfica 13).

Por su singularidad, vale destacar un par de pequeñas tumbas (N° 8 y 9), sin identificación y situadas una al lado de la otra, ambas de dos cuerpos en mampostería con revoque liso de hormigón y con la estrella de David grabada en su cara superior. Por su reducido tamaño y compacidad podría pensarse en monumentos dedicados a púberes (Gráfica 14).

Es asimismo singular la tumba de Brana Udelman (N° 26, v. foto) por ser la única en presentar, por una parte, indicios de un posible retrato de la difunta, y por otra, una orientación norte-sur. Esta orientación podría hallar su explicación en el fallecimiento por suicidio, causa que consta en el libro de inhumaciones 1932-1940(4).

 

La presencia de floreros en algunos de los monumentos (N°3, N° 18) es también muestra de que algunos deudos se sobrepusieron a la estigmatización por parte del judaísmo de algunas prácticas funerarias como la colocación del retrato de la persona fallecida y las ofrendas florales. (Gráfica 15)

 

A pesar de mostrar signos de deterioro por la acción humana y el abandono, este espacio conserva los rasgos morfológicos y culturales esenciales que le otorgan particular interés. Sus rejas y monumentos han sido incluidos en el Registro General del Patrimonio Cultural de Venezuela, en razón de lo cual estos bienes se encuentran amparados por la Providencia Administrativa N° 012/05 (IPC,2006, pp.30-31; 267-271).

 

Notas 1

(1) Voz griega que designa la dispersión del pueblo hebreo a lo ancho del mundo en el siglo II de la era cristiana (García-Pelayo y Gross, 1979).

(2) Se utiliza en este trabajo el término apartamiento en la acepción de «acción y efecto de apartar o apartarse» (Real Academia Española, 2001), a fin de diferenciar estos espacios confinados de otros existentes en La Primavera, como el Mausoleo de Juan Vicente Gómez y el Panteón del Aviador Caído, también separados del resto del cementerio por muros o rejas, separación que, sin embargo, no connota una motivación religiosa.

(3) De Lima (2005) muestra el caso excepcional del Cementerio Judío de Coro, en el cual son frecuentes las imágenes religiosas católicas como posible resultado de la integración a la sociedad local -no siempre voluntaria- de la comunidad judía sefardita radicada en la capital falconiana.

 

Fuentes

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Aizik. (2001). Suicidio en el judaísmo [Artículo en línea]. Disponible: http://74.125.113.132/search?q=cache:eBTNCGIJ:jinuj.net/articulos_ver.php%3Fid%3D81+El+suicidio+y+la´religi%C3%ADa&cd=1&hl=es&ct=clnk&gl=ve [Consulta: 2010, Febrero 18].

Bodrodowski de Adaszko, S. (2006). Historia, rituales religiosos, costumbres, leyendas y preceptos en los entierros judíos. Acervo [Revista en Línea], 5(1), 56-72. Disponible: http://www.acervohistoricozulia.com/descargas/acervo_rev1-vol5.pdf [Consulta: 2010, Febrero 18].

Calendario hebreo. (s.f.). Disponible: http://es.wikipedia.org/wiki/Calendario_hebreo

De Lima, B. (2005). Dolor y amor, ángeles y plañideras: Cementerio judío de Coro.Apuntes [Revista en línea], 18(1-2), 56-69. Disponible: http://revistas.javeriana.edu.co/sitio/apuntes/sccs/tabla_contenido.php?id_revista=30 [Consulta: 2009, Octubre 9].

Fallecimiento. (s.f.). [Artículo en línea]. Disponible: http://www.kehilacordoba.org/_sentir_ciclodelavida_fallecimiento.asp [Consulta: 2011, septiembre 4].

García-Pelayo y Gross, R. (1979). Pequeño Larousse Ilustrado. Buenos Aires: Ediciones Larousse.

Hernández, Pedro. (2010). Hacia la puesta en valor del cementerio La Primavera de Maracay (estado Aragua): Aportes desde una perspectiva museológica. Trabajo presentado como requisito parcial para optar al grado de Magíster en Museología. Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda (Santa Ana de Coro, estado Falcón).

Instituto del Patrimonio Cultural-IPC. (2006). Municipio Girardot y Francisco Linares Alcántara, estado Aragua. Caracas: Autor. Región Centro Oriente: AR 03-17.

La Concepción Judía de la Vida. (s.f.). [Artículo en línea]. Disponible: http://www.oraciones.com.es/l-m/concepcion-judia-de-la-vida-l.htm [Consulta: 2010, Febrero 15].

Levy, Eli. (s.f.). ¿Por qué se colocan piedras en la tumba de un ser querido? [Artículo en línea]. Disponible: Muerte. (s.f.). [Artículo en línea]. Disponible: http://www.sefarad.as/ciclovi/muerte.htm [Consulta: 2011, Agosto 29].

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Sinuhé. (2010, Abril 20). El antiguo cementerio judío de Praga: una visita sobrecogedora. Disponible: http://tejiendoelmundo.wordpress.com/2010/04/20/el-antiguo-cementerio-judio-de-praga-una-visita-sobrecogedora/ [Consulta: 2011, Octubre 4].

Ciudades Españolas celebraron su HERENCIA JUDÍA

El XV día Europeo de la Cultura Judía se enfocó en la contribución de las mujeres judías.

Más de veinticinco ciudades de España lanzaron programas sobre su herencia israelita al celebrar el XV Día Europeo de la Cultura Judía.

España fue uno de los treinta países que observaron esta fecha, que este año se enfocó en el aporte femenino a la cultura judía.

En Barcelona, se organizó una conferencia científica con la escritora y traductora Moríah Ferrus sobre el tema, parte de un programa de cinco días sobre el judaísmo que se hizo en septiembre.

Optando por un enfoque menos intelectual, la ciudad de Cuenca organizó un festival gastronómico para celebrar las recetas de las amas de casa sefardíes. Muchas de las localidades ofrecieron conciertos en ladino, con un énfasis especial en canciones escritas o interpretadas por mujeres.

En Bruselas, el día se celebró con la reapertura del Museo Judío de Bélgica, que estuvo cerrado desde la muerte de cuatro personas en mayo. Una placa conmemorativa por las víctimas  se develó el 9 de septiembre a las puertas del museo. La alcaldía de Bruselas aumentó el presupuesto de seguridad del lugar de 6.500 a 38 mil dólares.

Además, hubo actividades especiales en otras localidades europeas como Roma, Milán y Minsk, en Bielorrusia. Asimismo se reportan otras en Bosnia-Herzegovina, Polonia, Irlanda, Francia, Alemania y el Reino Unido.

Este día se estableció en el año 2000 como una expresión de una política de puertas abiertas hacia el judaísmo en Francia. Los programas de cada país se establecen a lo interno, con un tema propuesto por la Asociación Europea por la Preservación y Promoción de la Cultura Judía y Herencia.

Abstracto de un artículo salido en Haaretz